La Fiscalía investiga seis casos en los que turistas y residentes habrían sido sometidos con sustancias tóxicas durante recorridos en taxi. Las víctimas habrían sido trasladadas a sectores solitarios y despojadas de dinero y otros objetos de valor. En uno de los casos, una persona sufrió fracturas en uno de sus brazos.
La Fiscalía General de la Nación avanza en una investigación por una serie de presuntos hurtos cometidos contra pasajeros de taxi en Cartagena, hechos que habrían ocurrido entre abril de 2024 y enero de 2026 y que tendrían como víctimas tanto a turistas como a residentes de la ciudad.
De acuerdo con la investigación, hasta el momento han sido identificadas seis personas afectadas, quienes presuntamente habrían sido sometidas mediante el uso de sustancias tóxicas que les provocaron síntomas como náuseas, mareos y pérdida de voluntad durante los recorridos.
Según el material recopilado por las autoridades, después de abordar los vehículos las víctimas habrían sido trasladadas hacia lugares solitarios, donde presuntamente fueron intimidadas con armas cortopunzantes y despojadas de dinero y otros elementos de valor.
La investigación también establece que dos de las víctimas habrían sido agredidas físicamente y que una de ellas sufrió fracturas en uno de sus brazos.
- Dos conductores, bajo investigación
Las autoridades identificaron como Luis Alberto Vargas Torregrosa y Kauli Enrique Romero Ruíz, alias ‘Moncho’, a los dos conductores que estarían vinculados con los hechos investigados.
Según la Fiscalía, en el proceso existen testimonios, reconocimientos fotográficos, análisis de cámaras de seguridad y otros elementos materiales probatorios que darían cuenta de su posible participación en los casos.
Los dos hombres fueron capturados en diferentes sectores de Cartagena por servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y unidades de la Policía Nacional, en cumplimiento de órdenes judiciales.
Posteriormente, una fiscal de la Seccional Bolívar les imputó los delitos de hurto calificado agravado y lesiones personales.
Los procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía. Sin embargo, durante las audiencias correspondientes, un juez impuso en su contra medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, por lo que deberán permanecer privados de la libertad mientras avanza el proceso penal.
La Fiscalía continúa con las labores investigativas para establecer plenamente las circunstancias de los hechos y determinar si existen otros casos relacionados con este tipo de modalidad delictiva.

