Finaliza el 2020, un año complicado, que nos enfrentó a situaciones complejas y que nos deja muchas enseñanzas y aprendizajes; ¿Y ahora qué viene? ¿Qué sucederá el próximo año?
En el mundo, según los modelos informáticos, habrá un incremento de contagios y fallecimientos por la pandemia y aunque se estima que finalmente las vacunas estabilizarán la situación, las mascarillas, el distanciamiento social, el lavado de manos y las demás normas de bioseguridad seguirán siendo nuestras mejores defensas.
Por otro lado, la educación y los espectáculos deportivos y culturales, como los Juegos Olímpicos o festivales, conciertos, teatro y cine se moverán entre el regreso a las actividades normales y el uso de plataformas de streaming gratuito o de pago, en espera de retomar sus actividades habituales.
Las acciones de la dupla Biden–Harris en la Casa Blanca determinarán en gran medida el rumbo del planeta en asuntos económicos, de cambio climático, crisis humanitarias y manejo de armas nucleares, entre otros; se verán los resultados del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido; los vetos y restricciones tecnológicas a China seguirán su curso; y EE.UU. y Europa se unirán para frenar el avance geopolítico de Rusia.
En América Latina, el ´chavismo´, ganador de las legislativas, podría recuperar poder en la Asamblea Nacional de Venezuela, lo que agravaría su crisis interna y dificultaría su relación con el resto del continente; y Chile, entre tanto, creará su nueva constitución, fruto de las marchas y luchas sostenidas por sus ciudadanos durante más de un año.
Para Colombia, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) anticipa que el repunte del PIB (Producto Interno Bruto) en 2021 sea de 3,5 % y no de 2,8 % como había previsto inicialmente, aunque dependerá directamente del manejo de la pandemia. Por su parte, el ajuste del salario mínimo y la lucha contra el desempleo seguirán, mientras se adelanta la reforma tributaria (y tal vez otras) en el Congreso y se cuecen diferentes proyectos de revocatoria de mandato en las calles.
En el aspecto político, tendremos el inicio de elecciones presidenciales para 2022, que posiblemente incrementarán la actual división ciudadana y los ataques entre los bandos políticos que se disputarán la presidencia, aderezados por el (in)cumplimiento del acuerdo con las Farc, las constantes masacres, el manejo de los cultivos de uso ilícito, los escándalos de corrupción, el abuso de autoridad por parte de militares y policías, las primeras decisiones de la JEP (Justicia Especial para la Paz), el trámite de la reforma a la justicia y el desarrollo en los tribunales de temas como el fracking y el aborto y casos como los de Uribe, Arias, la ´narcopolítica´, la ´parapolítica´ y la ´ñeñepolítica´, entre otros.
El 2021, como cada año, viene cargado de retos por afrontar y de enseñanzas que se construyen a partir de los aspectos positivos y negativos que son parte de la vida. ¿Qué pasará? Realmente no lo sabemos; solo podemos estar seguros de que el resultado dependerá de nosotros mismos y de cómo enfrentamos nuestras vivencias para sacar el mayor provecho. Empecemos entonces a construir nuestro nuevo año y, desde ya, ¡hagamos que valga la pena!



