La violencia no da tregua en Cartagena de Indias. Dos homicidios perpetrados con apenas seis horas de diferencia sacudieron a los barrios Santa Mónica y Olaya Herrera, evidenciando una vez más el colapso del sistema de seguridad urbana y dejando al descubierto las debilidades del tan promocionado Plan Titán24, bandera electoral del hoy alcalde Dumek Turbay Paz.
El primer hecho ocurrió a las 3:10 de la tarde del martes 19 de agosto, en el sector San José Obrero del barrio Olaya Herrera. La víctima, Jhonny Alexis Amariles Castillo, de 46 años, fue baleado mientras se encontraba dentro de un vehículo. Según testigos, un sujeto se le acercó, disparó en repetidas ocasiones y huyó en motocicleta. La SIJIN realizó la inspección técnica al cadáver en el lugar de los hechos.
Horas después, a las 9:10 de la noche, otro crimen estremeció la ciudad. Esta vez, en el sector La Plazuela del barrio Santa Mónica, donde fue asesinado Christofer Reyes Pirela, ciudadano venezolano de 35 años. Según testigos, el hombre fue abordado por un sicario motorizado que le disparó sin mediar palabra.
Titan24: ¿una promesa de seguridad que no pasó del discurso?
Durante su campaña electoral, el entonces candidato Dumek Turbay prometió una transformación integral de la seguridad ciudadana con el ambicioso plan Titan24, que supuestamente integraría tecnología, inteligencia policial y trabajo comunitario. Sin embargo, la realidad en las calles muestra un fracaso estrepitoso: más homicidios, percepción creciente de inseguridad y barrios abandonados a su suerte.
En teoría, Titan24 contemplaba:
- Aumento del pie de fuerza policial
- Cámaras de vigilancia conectadas en tiempo real
- Mayor presencia en zonas críticas
- Articulación entre Alcaldía, Policía y Fiscalía
Las cifras y los hechos hablan por sí solos. Cartagena sigue siendo víctima del sicariato diario, sin respuestas efectivas del gobierno distrital.
Los residentes de Santa Mónica y Olaya Herrera, donde ocurrieron los homicidios, han denunciado en múltiples ocasiones la presencia de bandas criminales, extorsión y microtráfico. No obstante, las respuestas institucionales son casi inexistentes. “Aquí solo vienen cuando matan a alguien”, dijo un líder comunitario del sector que pidió reserva de su nombre.
Los recientes asesinatos son una advertencia contundente: la inseguridad no se combate con discursos, sino con estrategias eficaces. Titan24, hasta ahora, ha sido más marketing que acción. Y mientras tanto, la ciudad sigue perdiendo vidas.

