La felicidad de los miles de pobladores de las riveras de los ríos San Jorge y Cauca en época de “subienda”, quienes por generaciones han subsistido gracias a lo proporcionado por estos dos grandes afluentes, contrasta con los índices alarmantes en los niveles de mercurio que se encuentran en el sedimento de los ríos.
En una de mis consultas recibo un paciente residente en áreas del caño de Viloria (San Marcos – Sucre), quien de sol a sol se dedica a arrastrar su red de pesca para llevar el sustento a su hogar; me refiere que desde hace varios años son sus hijos quienes deben traer la comida debido a que a pesar de ser un hombre vigoroso se siente débil y cansado.
Sus achaques empezaron con sensación de calambres, dolor y perdida de la sensibilidad en sus piernas. Al revisarlo me llama la atención una decoloración en rostro y descamación en mejillas y dedos, por lo cual decido llamar a un médico amigo quien me solicita valoración por toxicología teniendo en cuenta la sintomatología y epidemiología del paciente. Luego de infinidad de tramites en su EPS se logra concretar que nuestro amigo tiene una intoxicación crónica por mercurio y requiere manejo especializado para realizar terapia de quelación; sus secuelas quizás sean irremediables pero su caso es un llamado de alerta por la salud de la población pescadora del departamento de Sucre y de aquellos que hacemos del bocachico un plato apetecido en nuestra mesa.
Un informe realizado por la Universidad de Antioquia sobre los niveles de mercurio en sedimento, agua y tejido vivo “buchón, arroz, peces y cabello” en los humedales de la Mojana Sucreña, evidenció un promedio elevado de niveles de mercurio en el tejido muscular de P. magdalenae (Bocachico) durante seis muestreos realizados en la región de la Mojana sucreña entre septiembre y noviembre de 2008.
Estos resultados evidencian la necesidad de un monitoreo regular que permita establecer la tendencia temporal de los niveles de mercurio en el tejido de una especie tan importante para la actividad pesquera en la región.
El origen de estos índices de contaminación que ponen en riesgo el bienestar de la población se relaciona con otros fenómenos rio arriba como la minería ilegal que produce altos niveles de metales los cuales son arrastrados corriente abajo a través de los afluentes convirtiendo el sedimento en un espacio rico en toxicidad.
Es de recordar que el mercurio al ser un metal pesado tiene una disponibilidad alta en tejido humano es así como en sistema nervioso central puede durar hasta 27 años. Entre otros efectos deletreos se encuentran compromiso del sistema endocrino, enfermedad renal crónica, fracturas dentales y en mujeres gestantes se asocia con defectos congénitos graves.
Lo anterior es una señal de alarma para las autoridades sanitarias del departamento de Sucre sobre la necesidad de realizar estudios avanzados sobre el impacto nocivo que tienen los altos índices de contaminación por metales en nuestra región, esto con el fin de evitar que casos como el de nuestro paciente se sigan presentado con tanta frecuencia.
La salud de Sucre se encuentra en cuidados intensivos y si a esto le agregamos una nueva patología que ha estado latente por años podríamos decir que el índice de supervivencia y longevidad de nuestra población tiende a ir en disminución al pasar de los años.
Es difícil impactar de forma positiva sobre tantos problemas que golpean nuestra región, pero si empezamos a entender como comunidad lo que sucede en nuestro entorno podemos ayudar en el desarrollo de la región.






