Uno de los objetivos tradicionales de las economías a nivel global, es el de robustecer el mercado laboral y lograr el pleno empleo, la obtención de esta prioridad, vendría acompañada de múltiples beneficios para los aparatos productivos y para el comercio internacional. Tasas de desempleo bajas, se traducen en un mayor nivel de consumo y a su vez en un estimulo inflacionario y de crecimiento, mejores niveles de seguridad y confianza.
En escenarios donde los niveles de ocupación son altos, se logra estimular la productividad e impactar positivamente el Producto Interno Bruto, la salubridad del mercado laboral tiene un impacto multidimensional, a nivel económico y biopsicosocial.
La tasa de desempleo estadounidense previa a la pandemia Covid-19, estaba en 3,7% para el año 2019 según el Banco Mundial, la coyuntura de la enfermedad deterioro este indicador en mas de un 10%, es decir para abril del 2020 la tasa de desempleo se encontraba en un 14.80% hoy en día este indicador clave para la economía de cualquier nación, se encuentra en 6.3% a corte de enero 2021.
En el escenario global la política monetaria ha adoptado una estrategia expansiva reduciendo tasas agresivamente que algunos países han estado incluso por debajo del 0%, el objetivo de esta política es estimular el consumo y la deuda.
Es importante cuestionarnos si la misma estrategia a nivel monetario podría tener la misma eficacia y relevancia en economías emergentes. En Colombia la tasa de desempleo actual se encuentra alrededor de un 13% según la cifra oficial.
¿A qué factores podríamos atribuir la rápida recuperación del mercado laboral de USA?
Si bien la estrategia monetaria expansiva en paralelo con los auxilios del gobierno parece mostrar un impacto positivo al corto plazo para economías tan desarrolladas, habría que estudiar a profundidad si estas medidas son sostenibles a largo plazo.
En economías con mayor crecimiento y desarrollo, las empresas son mas resilientes y la fuerza de trabajo se presume mejor preparada y con mayor acceso a la información y tecnología. La pandemia del covid-19 nos ha obligado a permanecer en casa y replantear al menos por un tiempo la forma de trabajar e interactuar con los demás.
Una de las muchas causas por la cual la recuperación en los países más desarrollados ha sido de mayor significancia y prontitud, es el nivel de educación de la población y el acceso a la información y tecnología, como a su vez la diversificación de los sectores productivos.
¿Qué medidas podríamos tomar para ser más resilientes?
Es posible que con mejores estrategias e inversión en educación y acceso a la tecnología, logremos a largo plazo diversificar nuestra economía y recuperarnos mejor y más rápido de una gripa o resfriado.




