Los colombianos estamos a toda costa en la búsqueda de un retiro digno, con jubilación por parte del Estado, de las empresas o entidades, que nos proporcionen bienestar y tranquilidad. No todos tienen esa oportunidad y los que los logran, se dedican a “flojear”, cátedras universitarias, organizar pequeños negocios, pasear, escribir libros o dedicarse a la familia.
Pero el pueblo colombiano se pregunta ¿…que tanto pelean los ex presidentes que después de sus cuantiosas jubilaciones, quieren seguir en el poder ya sea en primera persona o en cuerpo ajeno? ¿Se quieren perpetuar en el mando político y económico…? o es posible que hagan parte del club de fans del ex mandatario estadounidense John Quincy Adams (1825-1829), quien nunca pudo dejar de sentir el “gusano del poder” cuando al salir de la Casa Blanca, dejó para la historia el mensaje subliminal que muchos ex presidentes acogen.. «No hay nada más patético en la vida que un ex presidente».
Son preguntas con muchas respuestas que por supuesto nos llevan a conclusiones empíricas. ¿Será que defienden la concepción política”. ¿O defenderán sus ideales partidistas? Algo hay en el “canto de la cabuya” cuando no “quieren soltar la teta” y perduran en los cargos de dirección de los partidos tradicionales y por supuesto quieren seguir manejando las riendas del poder, cuando parece no haber entendido que la verdadera función de los expresidentes es la de ser un excelente ex presidente
Esa capacidad, conocimientos y experiencia que tienen deberían estar en función de la consecución del bien general y no en dividir el país e intentar, a como dé lugar, no dejar gobernar a quien está en el poder. ¿Qué razón les asiste para no emplear esa capacidad, conocimientos y experiencia para lograr el bien de todos?
A los colombianos nos gustaría que Gaviria, Samper, Pastrana, Uribe y Santos, mirasen un poco a otros países y seguir el ejemplo de exmandatarios que a más de apoyar el gobierno de turno, se dedican a escribir libros, dictar conferencias, practicar deportes, pasear con sus hijos y nietos, ser un activista ambiental, meterse en la farándula y su energía, sabiduría y excelsas capacidades deberían estar en función de la comunidad, que les pueda servir al mandatario reinante para desarrollar mejor su plan de gobierno. Ese conocimiento de cómo manejar las relaciones internacionales, del fenómeno de la globalización empresarial, serían inmensamente beneficiosos para un mejor funcionamiento del sistema político económico del país.
En día reciente el ex presidente y ex senador Álvaro Uribe, les dijo a los colombianos que: “no volveré a presentarme a las elecciones del Congreso. Tengo unas deudas con mi familia, especialmente con mi señora. No es el momento indicado para llegar al Senado”. ¿Quién puede dudar de la importancia de una opinión del ex presidente Uribe a fin de ayudar al crecimiento económico y social del país? Su experiencia, peso político y electoral es innegable. El hecho de culminar sus periodos en la Casa de Nariño no indica que deban exiliarse en sus apartamentos o casas fincas, por el contrario, sus conocimientos y apoyo son de mucho peso en la política nacional
Cada expresidente ha dejado un legado para la historia. Con César Gaviria (1990-1994), Colombia estreno una nueva Constitución, y dio pasos importantes a la apertura económica y a la integración económica regional. En el gobierno de Ernesto Samper (1994-1998), a pesar del famoso proceso 8.000, se dieron pasos importantes para la erradicación de desigualdades sociales a través del programa Plante, la puesta en marcha de protocolos para el respeto de los derechos humanos y la devolución de tierras a comunidades indígenas y afrocolombianas.
Al presidente Andrés Pastrana (1998-2002) se le recordará por iniciar las negociaciones de paz en el Caguán con el grupo subversivo de las FARC, implementó el plan “Cambio para construir la paz” y puso en marcha la venta de empresas nacionales para reducir la nómina burocrática y poder aumentar el presupuesto para la inversión social. En cuanto al mandato de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), en ambos periodos se direccionó en la seguridad Democrática y con mano firme consiguió sacar las guerrillas de los centros poblados, las carreteras y les obligó a que se internaran en la selva. Logró la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, donde más de 20.000 paramilitares regresaron a la vida civil, se aplicó la ley de Justicia y Paz y se extraditaron los jefes de las autodefensas.
Juan Manuel Santos (2010-2018). El 24 de noviembre de 2016, en el Teatro Colón de Cartagena firma el acuerdo de Paz con las FARC y en diciembre del mismo año recibió el premio Nobel de Paz. Durante su gobierno, la tasa de homicidios bajo de manera ostensible y se presenta un auge en la infraestructura con la construcción de 1.266 kilómetros en dobles calzadas y más de un millón y medio de viviendas, de las cuales 300 mil fueron casas gratis para los más pobres del país.
Con toda la experiencia de nuestros expresidentes, si son puestas al servicio del Estado, Colombia tuviese una mejor perspectiva de vida.



