La transformación llegó al corregimiento de Pasacaballos y hoy se siente en cada cuadra, en cada hogar y en cada sonrisa de su gente. Después de años de olvido, esta zona comienza a vivir una nueva etapa marcada por obras reales, visibles y necesarias, impulsadas desde la Gobernación de Bolívar.
Este jueves 4 de diciembre, el gobernador Yamil Arana Padauí volvió a la comunidad para entregar la pavimentación de dos nuevas calles, intervenciones que hacen parte del ambicioso plan de recuperación vial que la administración departamental adelanta en barrios y corregimientos de la capital bolivarense. Las obras incluyen la carrera 17 en el sector Las Pocitas y la calle 15 en el sector Central, sumando más de 400 metros intervenidos con pavimento, andenes y bordillos que cambian por completo la movilidad y la calidad de vida.

Calles que antes eran un riesgo, hoy son un motivo de orgullo
Para habitantes como Dina Negrete, quien ha vivido más de 13 años en el sector, la obra representa un antes y un después: “Esto estaba terrible, era invivible. Cuando llovía teníamos que encomendar a Dios para poder pasar sin que los niños o los adultos mayores se cayeran”, recordó emocionada mientras observaba la calle renovada que ahora disfruta con tranquilidad.
La alegría también se reflejó en los más jóvenes. María Alejandra Soto, patinadora de 11 años, estrenó el pavimento durante la visita del Gobernador: “Estoy feliz porque ahora patino mejor y mis amigos también pueden montar en bicicleta sin tener que bajarse cuando llueve”, dijo tras recorrer la vía con seguridad y entusiasmo.
Tras compartir con los habitantes, Arana Padauí destacó que ya son tres las calles entregadas en Pasacaballos como parte de este proceso de dignificación comunitaria, incluyendo la calle 14 del barrio El Porvenir. El mandatario fue contundente: “Creo que estamos haciendo las cosas bien, porque estamos llegando a donde el Estado no llegaba. Lo hacemos con compromiso y con obras que transforman la vida de los cartageneros y bolivarenses”.
Su mensaje resonó entre los líderes del corregimiento, quienes reconocen que estas obras no solo resuelven problemas de movilidad, sino que devuelven esperanza y generan sentido de pertenencia.

