Era de esperar que la administración de Jhonny Avendaño Estrada como rector de la Universidad de Sucre, se convirtiera en lo que estaría siendo, una vergüenza. Si, vergüenza, porque la universidad es de los recintos sagrados de la sociedad, merecedora de respeto por la formación educativa y democrática de esta. La universidad debe ser de lo respetado y no el fortín político de un rector que no conocería el escrúpulo.
Del saliente rector de Unisucre, Jaime de La Ossa, se señala que al parecer su hijo, va a aspirar a la cámara de representantes por Sucre, en lo que sería una serie de bárbaros acuerdos políticos, que posiblemente facilitaron la elección de funesto Jhonny Avendaño en el sagrado recinto, lo que se convertiría en una profanación al «templo» académico. La solemnidad y respeto universitario en Sucre, se perdieron y la sociedad sucreña lo tolera. ¡Que desastre!.

El presupuesto de «valor estimado de ingresos de la Universidad de Sucre para la vigencia 2025 asciende a la suma de $110.429.638.535 mil millones de pesos», amén de la arandelas, según el acuerdo 18 de 2024 «Por medio del cual se aprueba el Presupuesto de Ingresos y Gastos para la vigencia fiscal del año 2025» quedando en manos de quien estaría acostumbrado al intríngulis de los atropellos presupuestales, es mucho lo que para mal pudiera hacer, el hoy rector del alma mater.
Que un rector, nada más y nada menos que del conocimiento de la juventud sucreña, esté siendo tratado por la prensa, deliberadamente como participe en la conformación de listas a congreso de la republica, cual parroquiano o político de turno, es vergonzoso y peligroso para el futuro del ente universitario. Él no se inmuta siquiera en aclarar. Lo cual de verdad, no le serviría de nada. Eso estaría pasando campante con el actual rector Jhonny Avendaño, en mi opinión ilegítimo, y se haría de una forma normal, aceptado incluso por el estudiantado de la universidad de Sucre, algo que les aseguro no es normal, en ninguna parte del mundo.
No debería serlo y menos tolerarlo, pero ambas suceden y nadie se sonroja. Entrarían allí en juego los intereses personales, pisoteando los de la universidad de Sucre, lo que sería participación política de asco, viniendo de la universidad.
Todo está bien, todo es tolerado. Insisto, si hay un recinto sagrado, ese es la universidad. Nada importa, van para adelante en sus pueriles intereses, que al parecer terminan engrosando su economía particular. Lo peor, aplaudidos por una sociedad vergonzosa. ¡Respeten a la universidad!

