La operación binacional evitó el ingreso de más de 10 millones de dólares a las finanzas criminales y frenó la circulación de 360 mil dosis en rutas internacionales del narcotráfico.

Putumayo, Colombia. En un contundente golpe contra las economías ilícitas que operan en la frontera amazónica, la Armada de Colombia y la Marina de Guerra del Perú incautaron más de dos toneladas de marihuana tipo “Creepy”, durante una operación conjunta que debilitó de forma directa a organizaciones narcotraficantes transnacionales.
La acción, denominada Operación “Bagre”, fue posible gracias a información estratégica del Centro de Fusión de Información de la Amazonía y al trabajo coordinado entre la Fuerza Naval de la Amazonía de Colombia y el Comando Operacional de la Amazonía del Perú.
El operativo se desarrolló en el sector de Puerto Arturo, distrito de Rosa Panduro, provincia de Putumayo, un corredor estratégico utilizado para el tráfico de drogas entre Colombia, Perú y Brasil. Participaron cuatro lanchas de control fluvial, operadores especiales e Infantes de Marina del Destacamento Naval El Estrecho y con el Apoyo del Buque Cañonero Fluvial B.A.P. “Marañón” de la Marina de Guerra del Perú.
Durante las labores de inspección, las tropas detectaron viviendas en la ribera del río ocupadas por colombianos, presuntamente vinculados a actividades ilícitas. A unos cuatro kilómetros del primer punto de control, las unidades localizaron tres embarcaciones fluviales utilizadas para el transporte de estupefacientes. En su interior fueron hallados 2.137 kilogramos de marihuana, destinados a alimentar las rutas internacionales del narcotráfico.
Con este resultado, las autoridades:
- Evitaron el ingreso de más de 10 millones de dólares a organizaciones criminales
- Impidieron la distribución de más de 360 mil dosis en mercados ilegales
- Golpearon la estructura logística, financiera y de transporte fluvial de estas redes delictivas
El decomiso representa un golpe estratégico a las organizaciones que delinquen en la región amazónica, al afectar sus centros de almacenamiento, rutas fluviales y sistemas de distribución, reduciendo su capacidad operativa en una de las zonas más sensibles del país.
El cargamento fue trasladado bajo estrictos protocolos de seguridad a la Estación Naval “El Estrecho”, donde se adelantan los procedimientos judiciales correspondientes.



