El manejo de los recursos públicos, la disputa política y la crisis humanitaria se cruzan en el nuevo choque entre el senador Julio Elías Vidal y la dirección de la UNGRD.
En medio del creciente debate político por el manejo de los recursos destinados a la atención de emergencias en Colombia, el senador Julio Elías Vidal lanzó una dura arremetida contra el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, a quien acusó de intentar desviar la atención pública frente a presuntas irregularidades contractuales en el denominado Plan Mojana, una de las regiones más golpeadas por la crisis climática y la ausencia de soluciones estructurales del Estado.
El pronunciamiento del congresista se produce en un contexto de alta tensión política, marcado por los escándalos recientes que rodean a la UNGRD y por los cuestionamientos desde distintos sectores del Congreso sobre la transparencia en la adjudicación de contratos millonarios. Según Elías Vidal, los señalamientos en su contra hacen parte de una “cortina de humo” para ocultar fallas de gestión, errores administrativos y advertencias internas que, incluso, habrían sido formuladas por funcionarias del alto Gobierno.
El senador recordó que desde noviembre de 2024 ha venido denunciando inconsistencias graves en varios contratos adjudicados por la UNGRD, entre ellos uno por 36 mil millones de pesos, que supuestamente tenía como objetivo impulsar la denominada Ruta del Arroz en La Mojana. De acuerdo con el legislador, dicho contrato fue entregado a un consorcio integrado por tres entidades sin experiencia ni capacidad técnica en el sector agrícola, lo que, a su juicio, evidencia una alarmante improvisación en el uso de recursos públicos.
Entre las entidades mencionadas se encuentra la Fundación San José, conocida por su vinculación con el escándalo de títulos falsos, así como la Fundación Colombia de Vida y Euonia S.A.S., organizaciones que —según Elías Vidal— se dedican principalmente al catering de eventos y a la logística de espectáculos, actividades completamente ajenas a la producción agrícola y al desarrollo rural de La Mojana.
El congresista cuestionó que ninguna de estas organizaciones tuviera trayectoria en agricultura ni arraigo en la región, una zona que, cuatro años después del colapso de los diques, sigue bajo el agua y en emergencia permanente. También denunció que 12 mil millones de pesos del contrato estaban destinados al suministro de refrigerios, lo que calificó como un claro indicio de desvío de recursos públicos. “Esa plata completamente se la iban a robar”, afirmó de manera contundente.
Para Elías Vidal, estas denuncias explican los ataques políticos en su contra y la apertura de una denuncia anónima que sugiere que dicho contrato habría financiado su campaña. El senador aseguró que se trata de una retaliación directa por sus debates de control político y no descartó que dicha denuncia haya sido promovida desde la misma UNGRD con el objetivo de crear un falso enemigo político y justificar el desorden administrativo.
Más allá de la confrontación política, el senador centró parte de su intervención en la dramática situación humanitaria de La Mojana, donde miles de familias continúan viviendo entre el agua, las enfermedades y la falta de servicios básicos. Alertó, además, sobre la presencia de mercurio en el río Cauca, una problemática que ha obligado a habitantes de municipios como San Marcos, Sucre, a desplazarse para recibir atención médica especializada.
Elías Vidal cuestionó la actitud del director de la UNGRD frente a esta emergencia, a quien acusó de priorizar la exposición mediática en redes sociales mientras las comunidades siguen abandonadas. Defendió su interés en La Mojana señalando su arraigo social y político con una región que comprende municipios de Córdoba, Sucre, Bolívar y Antioquia, históricamente golpeados por el abandono estatal.
El senador también negó de manera tajante cualquier vínculo contractual, político o familiar con el consorcio cuestionado. Aseguró que ni él ni su familia han intervenido en procesos de contratación pública y aclaró que su hermano, el ex congresista Bernardo “Ñoño” Elías, se encuentra alejado de la política. “Conservar el nombre del movimiento es un asunto familiar, no operativo”, precisó.
En cuanto a su ubicación política, Elías Vidal fue enfático al señalar que no es petrista ni ha sido petrista, aunque reconoció haber respaldado algunas iniciativas del Gobierno cuando considera que benefician a la población, como la reforma laboral o el incremento del salario mínimo, marcando una postura de independencia frente al Ejecutivo.
Las declaraciones del senador se suman a un clima de creciente desconfianza sobre el manejo de los recursos destinados a La Mojana, una región que acumula cuatro años de inundaciones, promesas incumplidas, contratos cuestionados y ausencia de obras estructurales. Mientras tanto, las disputas políticas se intensifican y las soluciones siguen sin materializarse.
La responsabilidad sobre la administración de los recursos y la selección de los contratistas recae directamente en la UNGRD y su dirección actual, que enfrenta señalamientos desde diversos sectores políticos y sociales. Entre tanto, los habitantes de La Mojana continúan atrapados en una emergencia que, para muchos, se ha convertido en un escenario de improvisación, opacidad y disputa burocrática.

