Una densa nube tóxica volvió a cubrir este lunes a Nueva Delhi, reduciendo drásticamente la visibilidad, paralizando el tráfico aéreo y obligando a la cancelación de más de 100 vuelos en el aeropuerto internacional Indira Gandhi, el más importante de la India, en lo que el Gobierno calificó como uno de los peores episodios de contaminación del año.
El fenómeno, provocado por una combinación de altas emisiones contaminantes y condiciones meteorológicas adversas, ha sumido a la capital india en una grave crisis ambiental con impacto nacional e internacional.
A través de su cuenta oficial en X, el aeropuerto de Nueva Delhi informó que las operaciones aéreas se realizan bajo condiciones CAT III, el nivel más restrictivo del sistema de aterrizaje, activado únicamente cuando la visibilidad es extremadamente baja. “Las operaciones aéreas se están llevando a cabo actualmente bajo condiciones CAT III debido a la densa niebla, lo que puede provocar retrasos y cancelaciones”, señaló la terminal aérea.
Este protocolo se activa cuando la visibilidad es inferior a los límites normales de operación, una situación frecuente durante los meses de máxima contaminación atmosférica en la capital.
Datos del Consejo Central de Control de la Contaminación (CPCB) y de plataformas de monitoreo ambiental revelan que Nueva Delhi registró durante el fin de semana un Índice de Calidad del Aire (AQI) en categoría “severa”, con valores entre 430 y 500 puntos, y picos de hasta 721 en algunas estaciones durante la madrugada. Estos niveles superan ampliamente los estándares de seguridad sanitaria y sitúan a la ciudad entre las más contaminadas del planeta.
El Departamento Meteorológico de la India (IMD) advirtió sobre la presencia de niebla moderada a densa, con una visibilidad reducida a rangos de 200 a 50 metros, e incluso por debajo de ese umbral en sectores específicos de la ciudad.
Las aerolíneas IndiGo y Air India confirmaron decenas de cancelaciones y más de 300 vuelos retrasados, argumentando razones de seguridad. Según Flightradar24, el aeropuerto operó durante varias horas con el índice máximo de disrupción aérea.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades mantienen activa la fase IV del Plan de Respuesta Gradual contra la Contaminación (GRAP), el nivel más estricto del protocolo ambiental, que contempla:
- Prohibición de actividades de construcción
- Restricción de los vehículos más contaminantes
- Fomento del teletrabajo
- Implementación de clases híbridas y virtuales
La concentración de partículas finas PM2.5, consideradas altamente peligrosas por su capacidad de penetrar en el torrente sanguíneo, supera en más de 30 veces los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Expertos advierten que la exposición prolongada a estos niveles extremos incrementa el riesgo de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y neurológicas, especialmente en niños y adultos mayores.
La emergencia ambiental en Nueva Delhi vuelve a poner en evidencia la fragilidad de las grandes megaciudades frente a la contaminación, un problema estructural que, año tras año, afecta a millones de personas y genera consecuencias económicas, sanitarias y logísticas a escala global.

