Diez capturados y seis unidades mineras intervenidas en ofensiva conjunta contra delitos ambientales en zona rural de Caldas.
En desarrollo de la estrategia integral contra los delitos que atentan contra el patrimonio ambiental del país, el Departamento de Policía Caldas ejecutó la Operación DARDO II, una intervención coordinada que impactó de manera significativa estructuras dedicadas a la explotación ilícita de yacimientos mineros en la vereda Bajo Guascal, municipio de Supía.

La operación fue liderada por la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, en articulación con la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), Inteligencia Policial, el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana, Corpocaldas y la Fiscalía General de la Nación, en un despliegue interinstitucional orientado a la protección de los recursos naturales y el restablecimiento del orden ambiental.
Como resultado del operativo fueron capturadas diez personas, señaladas de incurrir en los delitos de explotación ilícita de yacimientos mineros y daño a los recursos naturales, tipificados en los artículos 332 y 333 del Código Penal colombiano. Los capturados quedaron a disposición de la autoridad judicial competente para el proceso de judicialización correspondiente.
Durante la intervención, las autoridades incautaron seis motobombas, avaluadas en aproximadamente 12 millones de pesos, e intervinieron seis Unidades Productoras Mineras que operaban sin los permisos exigidos por la normatividad ambiental y minera vigente.
De acuerdo con los informes técnicos, las actividades ilegales desarrolladas en la zona venían generando un impacto ambiental significativo, principalmente por el uso y vertimiento de sustancias químicas contaminantes que afectan las fuentes hídricas, degradan el suelo y ponen en riesgo la biodiversidad del sector. Estas prácticas no solo comprometen el equilibrio ecosistémico, sino que también representan una amenaza directa para la salud pública y la sostenibilidad económica de las comunidades rurales.
La Operación DARDO II se enmarca en la política nacional de lucha contra la minería ilegal, fenómeno que históricamente ha estado asociado a economías ilícitas, deterioro ambiental acelerado y afectación de territorios estratégicos para la conservación.
El Departamento de Policía Caldas reiteró su compromiso con la defensa del medio ambiente y anunció que continuará fortaleciendo las acciones conjuntas con autoridades ambientales y Fuerzas Militares para desarticular redes dedicadas a este tipo de actividades, priorizando la protección de los ecosistemas y la legalidad en el aprovechamiento de los recursos naturales del departamento.

