Venezuela enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente. El balance oficial de víctimas por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles se elevó a 1.430 fallecidos, mientras continúan las intensas labores de búsqueda y rescate entre edificios colapsados y comunidades devastadas.
El nuevo reporte fue entregado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien confirmó además que 3.238 personas resultaron heridas y que 3.142 familias perdieron sus hogares como consecuencia del desastre.
- La Guaira permanece bajo estado de desastre
El estado de La Guaira concentra la mayor parte de la destrucción. Ante la magnitud de la emergencia, el Gobierno venezolano declaró la zona en estado de desastre y reforzó la presencia militar para facilitar las operaciones de rescate, garantizar la seguridad y acelerar la distribución de ayuda humanitaria.
Más de 30.000 funcionarios, entre bomberos, militares, policías, médicos, paramédicos y psicólogos, permanecen desplegados atendiendo a las comunidades afectadas.
Las autoridades han solicitado a la población evitar desplazamientos hacia las zonas devastadas para no obstaculizar el ingreso de maquinaria pesada ni las evacuaciones médicas.
- Más de 1.600 rescatistas internacionales apoyan la emergencia
El viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, informó que más de 1.600 rescatistas extranjeros ya trabajan junto a los equipos venezolanos en la búsqueda de sobrevivientes, una carrera contra el tiempo que continúa casi 72 horas después de los sismos.
Mientras tanto, el Sistema de Naciones Unidas instaló tres hospitales de campaña en La Guaira para atender a los heridos y reducir la presión sobre los centros hospitalarios de Caracas.
Las primeras evaluaciones realizadas mediante imágenes satelitales revelan la enorme dimensión económica del desastre. Según estimaciones preliminares del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las pérdidas en viviendas, comercios, edificios, infraestructura y vehículos ascienden a 6.700 millones de dólares.
La organización también coordina la instalación de refugios temporales con comedores, baños y servicios básicos para miles de familias que quedaron sin vivienda.
A pesar del paso de las horas, las autoridades mantienen la esperanza de encontrar personas con vida bajo los escombros. Equipos especializados continúan inspeccionando edificios colapsados en La Guaira, mientras aviones con ayuda humanitaria siguen llegando al país con toneladas de alimentos, medicamentos, equipos médicos e insumos para garantizar el suministro de agua potable.
La emergencia sigue evolucionando y las autoridades advierten que el número de víctimas podría aumentar a medida que avancen las labores de rescate en las zonas más afectadas.



