En una contundente operación conjunta entre la Policía Nacional y el Ejército Nacional, las autoridades propinaron un nuevo golpe a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra (ACS) al capturar en flagrancia a dos presuntos integrantes de esta organización armada ilegal, señalada de intentar consolidar su expansión hacia el departamento de Santander mediante extorsiones, homicidios selectivos e intimidaciones contra el sector productivo.
El operativo se desarrolló en la vereda La Musanda, del corregimiento San Rafael de Lebrija, zona rural del municipio de Rionegro (Santander), donde unidades del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), la SIJIN, Inteligencia Policial y el GAULA, con apoyo del Ejército Nacional, adelantaban labores de control e inteligencia para frenar el avance de estructuras criminales en la región.
De acuerdo con la información oficial, los uniformados fueron atacados por integrantes del componente móvil de las ACS cuando intervenían una finca del sector, lo que desencadenó un intercambio de disparos.
Como resultado de la reacción de la Fuerza Pública fueron capturados dos hombres identificados con los alias de «Manuel» y «García», este último herido en una de sus manos por un impacto de arma de fuego durante el procedimiento. Las autoridades informaron que recibió atención médica inmediata bajo los protocolos establecidos.
Las investigaciones preliminares indican que ambos harían parte de esta estructura ilegal desde hace aproximadamente veinte meses.
Según la Policía Nacional, alias «García» tendría un rol estratégico dentro de la organización criminal, siendo presuntamente responsable de coordinar amenazas, homicidios selectivos y cobros extorsivos dirigidos contra comerciantes, ganaderos y palmicultores de los municipios de Rionegro y Sabana de Torres.
Los investigadores estiman que estas actividades ilícitas generaban ingresos cercanos a 200 millones de pesos mensuales, recursos que, presuntamente, eran utilizados para financiar el crecimiento operacional de las ACS y fortalecer su proceso de expansión desde el sur del Cesar hacia territorio santandereano.
Además, las autoridades sostienen que los capturados estarían desarrollando labores de inteligencia criminal contra miembros de la Fuerza Pública con el objetivo de planear futuras acciones violentas.
- Arsenal de guerra incautado
Durante la diligencia judicial fueron incautados:
- Un fusil Colt M4.
- Una subametralladora tipo Mini Uzi.
- Una pistola Glock.
- Una pistola Prieto Beretta.
- Tres proveedores para armas de fuego.
- Abundante munición calibre 9 milímetros.
- Dos teléfonos celulares.
- Una motocicleta Yamaha XTZ 150.
Los capturados fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder inicialmente por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
No obstante, la SIJIN y el GAULA continúan recopilando elementos materiales probatorios para sustentar una eventual imputación por concierto para delinquir agravado y extorsión agravada, delitos que podrían ampliar significativamente su responsabilidad penal.
El comandante del Departamento de Policía Santander, coronel Néstor Rodrigo Arévalo Montenegro, calificó el operativo como un golpe estratégico contra las organizaciones criminales que buscan ampliar sus corredores ilegales en el oriente del país. «Este resultado representa un golpe importante contra las estructuras criminales que pretenden expandir su accionar delictivo hacia Santander. La articulación entre nuestras especialidades y el trabajo conjunto con el Ejército Nacional nos permite anticiparnos a las amenazas, proteger a las comunidades rurales y reafirmar que no bajaremos la guardia frente a quienes buscan afectar la tranquilidad y la seguridad de los santandereanos», afirmó el oficial.

- Las ACS buscan ampliar su presencia
Las autoridades consideran que este resultado representa un avance importante en la estrategia para contener la expansión de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, organización criminal que intenta consolidar corredores de movilidad y financiación mediante extorsiones al sector agropecuario y ataques contra la Fuerza Pública.
El operativo también evidencia el reto que enfrentan las instituciones para proteger a ganaderos, agricultores, comerciantes y empresarios rurales, quienes continúan siendo objetivo de grupos armados ilegales que buscan controlar territorios mediante la intimidación y la violencia.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier caso de extorsión, amenazas o presencia de estructuras criminales, recordando que la colaboración de la comunidad sigue siendo una herramienta clave para debilitar el accionar de estas organizaciones.



