Una operación del Ejército Nacional contra una comisión armada del Clan del Golfo terminó con un muerto, tres presuntos integrantes capturados y siete personas recuperadas en zona rural de Caucasia, Antioquia. En el procedimiento fueron incautados fusiles, una pistola, más de 800 cartuchos, proveedores, equipos de comunicación y documentos que serían de interés para las investigaciones sobre las finanzas y el funcionamiento de la estructura ilegal.
La operación se desarrolló en las últimas horas en la vereda La Escuela, jurisdicción del corregimiento de Cuturú, donde tropas del Gaula Militar Bajo Cauca, con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana, la Policía Nacional, a través de sus unidades de investigación criminal y judicial, y la Fiscalía General de la Nación, sostuvieron combates con integrantes de una comisión armada que, según las autoridades, pertenecería a la Subestructura Uldar Cardona Rueda del Clan del Golfo.
De acuerdo con el reporte militar, durante los enfrentamientos murió un hombre conocido con el alias de Niche, señalado preliminarmente por las autoridades como presunto cabecilla armado de zona y responsable de funciones logísticas dentro de la organización. La identificación y las circunstancias exactas de su muerte deberán ser establecidas por las autoridades competentes dentro de las actuaciones correspondientes.
En el mismo procedimiento fueron capturados tres presuntos integrantes de la comisión armada. Uno de ellos resultó herido durante la operación y recibió atención inicial por parte de un enfermero de combate del Ejército Nacional, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de situaciones y bajo los principios de respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.
- Un arsenal quedó en poder de las autoridades
El resultado operacional incluyó la incautación de cuatro fusiles, una pistola, más de 800 cartuchos de diferentes calibres y 18 proveedores, elementos que, según el Ejército, estarían relacionados con la capacidad armada de la estructura ilegal que opera en esta zona del Bajo Cauca antioqueño. A este material se sumaron elementos de intendencia y comunicaciones, entre ellos hamacas, cintelas, chalecos, radios, cargadores y adaptadores.
Pero uno de los hallazgos que podría adquirir especial importancia dentro de la investigación corresponde a dos cuadernos que contendrían información financiera y un libro con presuntos estatutos de la organización ilegal.
Estos documentos quedaron a disposición de las autoridades y podrían aportar información para establecer posibles mecanismos de financiación, estructura interna, funcionamiento y actividades desarrolladas por esta organización armada en el Bajo Cauca.
- Siete personas fueron recuperadas
Uno de los resultados más relevantes de la operación fue la liberación de siete personas que, de acuerdo con el reporte oficial, se encontraban retenidas por integrantes de la comisión armada.
Las personas recuperadas no formularon denuncia ante las autoridades. Según la información suministrada por las instituciones, manifestaron temor ante eventuales represalias por parte de integrantes de la organización criminal.
La situación vuelve a evidenciar la presión que pueden enfrentar habitantes de zonas rurales donde estructuras armadas ilegales ejercen mecanismos de intimidación, control territorial y restricciones sobre la población civil.
Las autoridades atribuyen a la Subestructura Uldar Cardona Rueda actividades relacionadas con extorsión, intimidación y control ilegal del territorio, entre otras acciones delictivas. La operación adelantada en Cuturú estaría orientada precisamente a afectar sus capacidades armadas y logísticas.
El Bajo Cauca continúa siendo una zona estratégica para diferentes estructuras criminales debido a sus dinámicas territoriales, económicas y de movilidad, circunstancias que han convertido a esta subregión antioqueña en uno de los escenarios prioritarios para las operaciones de la Fuerza Pública.
Con este resultado, el Ejército Nacional informó que mantendrá el despliegue de operaciones militares en el área para afectar las capacidades de los grupos armados ilegales, proteger a la población civil y contribuir al restablecimiento de las condiciones de seguridad.
Los tres capturados quedaron a disposición de las autoridades competentes, que deberán definir su situación jurídica. De igual manera, el material incautado será sometido a los procedimientos de verificación correspondientes, mientras avanzan las investigaciones destinadas a establecer las circunstancias de los combates, la procedencia del armamento y el alcance de la información encontrada en los documentos.
La operación deja, además del golpe a la capacidad armada de la estructura señalada por las autoridades, un elemento especialmente sensible: siete personas que estaban bajo presunta retención recuperaron su libertad en medio de una intervención militar que vuelve a poner el foco sobre la disputa por el control territorial en el Bajo Cauca antioqueño.

