Desde este jueves 1 de octubre de 2026 entra en vigencia en todo el país un programa transitorio de incentivos al ahorro de energía eléctrica, creado para enfrentar el riesgo de desabastecimiento energético. El mecanismo establece metas individuales de consumo y contempla recargos para quienes las superen, mientras que quienes reduzcan su consumo podrán recibir beneficios en su factura.
La medida fue establecida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) mediante las Resoluciones 101 120 y 101 126, que fijan una meta de consumo para cada hogar y establecimiento comercial tomando como referencia sus consumos históricos.
El esquema establece diferencias según el tipo de usuario. Para los hogares de estratos 1, 2 y 3, quienes superen el 110 % de su meta de consumo tendrán un cobro equivalente a 1,3 veces el costo del kilovatio adicional. En los estratos 4, 5 y 6, el factor será de 1,5 veces, mientras que para los sectores comercial e industrial podrá llegar hasta 1,7 veces.
El dinero recaudado mediante estos cobros será destinado a generar saldos a favor para los usuarios que cumplan las metas de ahorro, de manera que el sistema funcione como un mecanismo de incentivo económico para reducir el consumo de electricidad.
- Hay excepciones por desastres y emergencias
La CREG introdujo ajustes mediante la Resolución 101 126, teniendo en cuenta la situación de desastre nacional decretada por el Gobierno. La disposición establece una exclusión temporal de los cobros por exceso de consumo para los usuarios ubicados en las zonas directamente afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto y por las emergencias invernales.
La medida busca evitar que las comunidades damnificadas enfrenten mayores cargas económicas durante la contingencia energética. En adelante, los usuarios deberán prestar especial atención a su consumo mensual de energía, conocer la meta asignada y adoptar medidas de ahorro para evitar recargos y, eventualmente, acceder a los beneficios establecidos por el nuevo programa.

