El presidente lanzó una dura advertencia al alcalde de Sincelejo durante su visita a Sucre. Cuestionó las investigaciones que rodean al mandatario local y anunció que buscará mecanismos para que los recursos de la Nación lleguen a la ciudad, pero sin quedar bajo control directo de la Alcaldía.
La visita del presidente Abelardo De La Espriella a Sucre terminó con una escena que rápidamente saltó de los escenarios institucionales a las redes sociales: el mandatario nacional confrontó públicamente al alcalde de Sincelejo, Yahir Fernando Acuña Cardales, y le dejó claro que la llegada de recursos de la Nación estará acompañada de controles.
El mensaje presidencial fue directo y sin rodeos. De La Espriella cuestionó al mandatario sincelejano por las investigaciones y controversias que han rodeado su trayectoria pública y le planteó, de frente, si podía esperar que su Gobierno entregara recursos nacionales sin establecer mecanismos adicionales de vigilancia. “¿Usted cree que yo soy la clase de presidente que va a permitir las prácticas que usted ha hecho aquí en Sincelejo?”, le preguntó.
La confrontación adquirió mayor peso por el contexto judicial que rodea al alcalde. En junio de 2026, la Sala Especial de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia citó a Yahir Acuña a indagatoria dentro de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito de servidor público, relacionada con un posible incremento patrimonial durante el periodo en que fue congresista, entre 2010 y 2018.
Ese proceso sigue siendo una investigación y no equivale a una condena ni determina por sí mismo responsabilidad penal. Pero el Presidente fue más allá. Durante su intervención, hizo referencia a los cuestionamientos relacionados con el manejo de recursos públicos y al Programa de Alimentación Escolar y sostuvo que no está dispuesto a trabajar bajo lo que él denominó un “esquema de corrupción”. Esa expresión corresponde al señalamiento político formulado por el mandatario y deberá diferenciarse de las responsabilidades que eventualmente determinen las autoridades competentes.
El punto más contundente de la intervención presidencial estuvo relacionado con el dinero que la Nación destine a Sincelejo. “Esta plata, señor alcalde, la voy a cuidar y para cuidarla tengo que tenerla alejada de su control”. De La Espriella aseguró que Sincelejo y Sucre sí tendrán inversión, pero advirtió que buscará una fórmula para garantizar que los recursos sean ejecutados con controles y sin quedar bajo el manejo directo de la administración municipal.
La declaración marca una posición política que podría tener consecuencias en la forma como se estructuren y ejecuten futuros proyectos financiados con recursos nacionales en la capital sucreña.
No se trata, según lo expresado por el propio mandatario, de cerrar la puerta de la inversión pública a Sincelejo. El planteamiento es otro: que la Nación siga llevando recursos, pero con mecanismos de vigilancia sobre su ejecución.
Después del episodio, De La Espriella reforzó su mensaje y lo extendió a todos los servidores públicos del país. “Conmigo las cosas son diferentes”, afirmó.
El Presidente sostuvo además que los recursos públicos son “sagrados” y que cada peso de los colombianos debe llegar a las obras, las soluciones y los ciudadanos. La frase rápidamente se convirtió en uno de los mensajes centrales de su visita a Sucre y fue replicada ampliamente en redes y medios de comunicación.
El mandatario también afirmó que “se acabó la política de siempre” y advirtió que no permitirá que nadie se apropie indebidamente de recursos públicos.

