A un año de alcanzar dos siglos de historia, la Universidad de Cartagena celebró este 6 de octubre sus 199 años de existencia, en una jornada que reunió a estudiantes, docentes, administrativos, egresados, autoridades, medios de comunicación y aliados para conmemorar el legado de una institución que, desde 1827, ha convertido la educación pública en uno de los principales motores de transformación de Cartagena, Bolívar, el Caribe colombiano y el país.
La celebración, desarrollada entre los tradicionales Claustro de San Agustín y el Teatro Adolfo Mejía, estuvo marcada por la memoria, los reconocimientos y una mirada decidida hacia el futuro. La fecha no solo permitió recordar casi dos siglos de trayectoria académica e institucional, sino que abrió oficialmente la cuenta regresiva hacia el 6 de octubre de 2027, cuando la Universidad de Cartagena cumplirá 200 años.
“Es una responsabilidad enorme y también un gran logro estar hoy aquí, cuando esta muralla educativa está cumpliendo 199 años”, expresó el rector Willian Malkun Castillejo, quien destacó el papel histórico de la institución en el desarrollo del Caribe y su capacidad para mantenerse vigente frente a los desafíos de cada época.
El rector resaltó que la Universidad nació como una oportunidad para que los jóvenes de la región pudieran acceder a educación superior sin tener que desplazarse hasta Bogotá, una visión que, casi dos siglos después, continúa siendo uno de los pilares de su misión. “Esa visión de poder generar una movilidad social duradera es la que realmente ha impactado a la Universidad en estos casi 200 años”, señaló Malkun, al destacar el papel que miles de egresados han desempeñado en distintos escenarios del Caribe y del país.
La jornada comenzó con una ofrenda floral en homenaje a los fundadores, entre ellos el Libertador Simón Bolívar y el general Francisco de Paula Santander, como parte de los actos tradicionales con los que la comunidad universitaria rindió tributo a los orígenes de la institución.
Uno de los momentos especiales estuvo protagonizado por Deibar Hurtado Herrera, rector de la Universidad del Cauca, quien entregó a Willian Malkun una réplica del acta fundacional de esa institución y un pergamino, como símbolo de los vínculos existentes entre dos universidades públicas consideradas entre las más antiguas del país y en el marco de los compromisos de la Comisión de Universidades Bicentenarias.
Pero la celebración también tuvo como protagonista el reconocimiento a quienes, desde diferentes ámbitos, han contribuido al desarrollo de la región. Durante la ceremonia de entrega de reconocimientos al mérito, la Universidad de Cartagena otorgó al gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, la Orden al Mérito José Joaquín Gómez, máxima distinción de la institución.

El reconocimiento a Arana Padauí estuvo relacionado con su trayectoria en el servicio público, su incidencia en procesos de desarrollo social y territorial de Bolívar y el vínculo institucional entre la Gobernación y la Universidad de Cartagena.
“No tengo un título como egresado de esta Universidad, pero la quiero más que un egresado”, afirmó el gobernador, quien destacó el significado que tiene la institución para Bolívar y el Caribe. “Es la Universidad que nos hace sentir orgullosos, la que cuando salimos de Bolívar nos representa y nosotros representamos”, añadió.
Durante su intervención, Arana también destacó el proyecto de construcción de una nueva sede de la Universidad de Cartagena en los Montes de María, iniciativa concebida para ampliar el acceso a la educación superior en una subregión históricamente marcada por profundas brechas sociales. De acuerdo con lo expuesto por el gobernador, la sede tendría capacidad inicial para unos 4.000 estudiantes y concentraría parte de su oferta en áreas como tecnología, desarrollo de software, innovación y agroindustria. La Gobernación de Bolívar proyecta destinar 86.000 millones de pesos al proyecto.
La Orden al Mérito José Joaquín Gómez también fue concedida al arquitecto Alberto Samudio Trallero, en reconocimiento a más de cinco décadas de trabajo dedicado a la conservación, recuperación y puesta en valor del patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de Cartagena y Colombia.
La Escuela Normal Superior Montes de María, ubicada en San Juan Nepomuceno, recibió igualmente esta distinción por su trayectoria de más de seis décadas en la formación de maestros y por su contribución a procesos educativos, de construcción de paz, reconciliación y fortalecimiento del tejido social en los Montes de María.
En la ceremonia también fue entregada la Orden al Mérito Rafael Núñez, destinada a exaltar a egresados de la Universidad de Cartagena cuyas trayectorias profesionales han generado aportes significativos a la sociedad. En esta oportunidad, el reconocimiento fue otorgado a Galo Viana Muñoz y James Pérez Morón.
La excelencia académica de las nuevas generaciones también ocupó un lugar central en la celebración. La Universidad reconoció a 23 estudiantes destacados en las pruebas Saber Pro, quienes obtuvieron resultados superiores al promedio en sus respectivas áreas de formación. Entre los programas reconocidos sobresalió el Programa Profesional Universitario en Lenguas Extranjeras, que registró el mayor desempeño entre los programas distinguidos.
Con sus 199 años, la Universidad de Cartagena comienza así el último tramo de una historia que llegará a una fecha inédita el próximo 6 de octubre de 2027, cuando la institución cumpla dos siglos de existencia. Serán 200 años de formación académica, investigación, conocimiento, servicio y presencia en el Caribe colombiano.
“Hoy inicia esa cuenta regresiva con miras al Bicentenario del próximo año. Todas las apuestas que hemos hecho van en ese sentido: estar preparados para recibir el Bicentenario de la Universidad y, sobre todo, proyectar su futuro en la región”, concluyó el rector Willian Malkun Castillejo.
El aniversario 199 no fue, por tanto, una celebración más en el calendario institucional. Fue el punto de partida de una cuenta regresiva histórica: faltan 365 días para que la Universidad de Cartagena cumpla 200 años y abra un nuevo capítulo de una historia que comenzó en 1827 y que sigue teniendo al Caribe colombiano como uno de sus principales escenarios de transformación.

