El copiloto de un vuelo de FlyDubai que cubría la ruta Dubái-Tel Aviv habría confesado ante las autoridades de Emiratos Árabes Unidos que atacó al comandante con la intención de tomar el control de la aeronave y estrellarla contra el aeropuerto Ben Gurión. La investigación busca determinar si actuó solo o recibió apoyo de terceros.
El caso que mantiene bajo investigación a un copiloto de FlyDubai dio un nuevo giro después de que trascendieran detalles de su interrogatorio ante las autoridades de Emiratos Árabes Unidos. Según reportes citados por medios internacionales, Hammam Al-Hammami habría admitido que su propósito era ejecutar una acción de venganza relacionada con la situación en Gaza y que pretendía morir durante el ataque.
De acuerdo con información difundida inicialmente por Channel 12, citada posteriormente por la agencia ANSA, el sospechoso habría declarado durante el interrogatorio: “Lo hice para vengar a Gaza, quería morir como mártir”.
La investigación apunta ahora a establecer qué ocurrió realmente dentro de la cabina y hasta dónde llegó la planificación del presunto ataque. Un funcionario israelí citado por CBS News señaló que Al-Hammami habría comenzado a planear la acción antes de ser contratado por FlyDubai y que presuntamente pretendía dirigir el avión contra el aeropuerto Ben Gurión, en Tel Aviv.
Uno de los principales interrogantes para los investigadores es si el copiloto actuó por iniciativa propia o si recibió instrucciones, asistencia o apoyo de otras personas.
- El ataque dentro de la cabina
El capitán Smit Machchhar, de nacionalidad india, relató posteriormente cómo se habría producido el ataque. Su testimonio fue difundido el 3 de octubre a través de la cuenta oficial del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la red social X.
Según el comandante, inicialmente creyó que el comportamiento de la aeronave podía obedecer a una falla técnica. Sin embargo, después de recibir varios golpes comprendió que estaba siendo atacado por el copiloto. La agresión le provocó visión borrosa y, poco después, advirtió que el avión comenzaba a descender de manera repentina.
El episodio habría comenzado cuando Al-Hammami solicitó autorización para rezar dentro de la cabina. El capitán decidió mirar hacia adelante por respeto. Cuatro o cinco minutos después, según su relato, recibió un golpe en la parte posterior de la cabeza. Machchhar cayó al piso mientras escuchaba los gritos de los pasajeros. El copiloto habría bloqueado la puerta de la cabina para impedir el ingreso de otras personas.
Pese a las heridas, el comandante logró recuperarse, activó desde el interior el mecanismo de apertura de la puerta y consiguió recuperar el control de la situación.
- Las señales que ahora revisan los investigadores
Reportes atribuidos a CNN y ABC News indican que Al-Hammami había trabajado anteriormente durante un periodo corto en Oman Air, donde comenzó su formación como piloto, pero habría sido apartado en 2025 después de que surgieran sospechas relacionadas con una posible radicalización.
Fuentes citadas por CBS News señalaron que autoridades de Omán habrían detectado visitas a sitios web considerados radicales y que posteriormente el hombre fue trasladado a funciones administrativas.
También se investiga un presunto periodo de permanencia en Siria y la aparición, durante su etapa de formación, de material considerado extremista.
Entre los elementos que han llamado la atención de los investigadores figura un video relacionado con aeronaves de la compañía israelí El Al en Dubái que, según los reportes, terminaba con una imagen de Ayman al-Zawahiri, antiguo líder de Al Qaeda.
Posteriormente, Al-Hammami se habría trasladado a Dubái y habría sido contratado por FlyDubai sin pasar por el mismo proceso de verificación de antecedentes que había aplicado anteriormente Oman Air.
La Buckinghamshire New University confirmó que el sospechoso completó a distancia un curso relacionado con gestión aeronáutica, aunque la institución precisó que allí no recibió formación como piloto.
- ¿Actuó solo?
Fuentes citadas por CBS News señalaron que las autoridades buscan determinar si el sospechoso diseñó y ejecutó el plan por cuenta propia o si contó con apoyo de terceros.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que el copiloto habría sido objeto de adoctrinamiento radical islamista, mientras que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó el episodio como un presunto intento de atentado terrorista de carácter yihadista.
El presidente estadounidense Donald Trump planteó además la posibilidad de una conexión con Irán. Netanyahu, sin embargo, señaló que todavía sería prematuro establecer esa relación.
El incidente ocurrió el 30 de septiembre y, tras el episodio, Netanyahu ordenó revisar las medidas de seguridad aplicadas a los vuelos internacionales con destino a Israel.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades buscan reconstruir minuto a minuto lo ocurrido dentro de la cabina, establecer cómo fue planeado el presunto ataque y determinar si existió una red de apoyo detrás del intento de tomar el control de la aeronave.
Un vuelo comercial, una agresión dentro de la cabina y un presunto plan para estrellar el avión contra un aeropuerto internacional. Ahora la gran pregunta es si el copiloto actuó solo o si detrás del episodio existe una trama aún mayor.

