En Cartagena de Indias se ha vuelto habitual que los turistas sean víctimas de situaciones complejas, que van desde ser arroyados por motos acuáticas, golpeados por lanchas sin ningún control, desaparecer sin dejar rastros, hasta perder la vida. Todo esto enmarcado en un gobierno ciego, sordo y mudo.
Hace unos meses, una familia de Bogotá se encontraba disfrutando en las playas de Bocagrande, cuando una moto acuática golpeó al padre. Nadie los socorrió, la esposa tuvo que acudir por sus propios medios a una clínica, para salvar la vida de su esposo. Jamás la autoridad reportó la captura del responsable, ni ninguna acción para controlar esta situación que, es reiterada.
Hace unos días, una madre acudió a los medios de comunicación desesperada, su hija completa casi dos meses desaparecida. Dice que ante la falta de ayuda, decidió venir por sus propios medios y comenzar con la búsqueda de Natalia Buitrago. La mujer interpuso denuncia ante la Fiscalía, Policía y no hay resultados. Tampoco contó con la empatía de ninguna de las autoridades distritales para dar con el paradero de la joven.
Cada tanto, turistas denuncian cobros exagerados en las zonas de playas, se anuncian acciones y todo pasa a ser un saludo a la bandera. Tiene la ciudad una Corporación de Turismo de la que no sabe nada. Una directora recién llegada, a la que no se le ve por ningún lado, ni siquiera, haciendo un llamado, para que se den las garantías de seguridad y disfrute tranquilo de quienes vengan a la hermosa ciudad histórica.
La madrugada de este viernes 8 de octubre, nuevamente un turista es víctima de un accidente, pero no cualquier accidente. Diego Gutiérrez de 22 años, vino a Cartagena a celebrar el grado de su hermana, salieron y cuando pensaban que la rumba acababa y que volverían a casa, como lo tenían previsto, Diego desprevenidamente tocó las rejas del Parque la Marina y una descarga eléctrica acabó con su vida. ¿Quién responde? Nadie da respuesta, todos analizan la situación a la distancia.
¿Cómo se explica un hecho como este? Un parque concurrido con zona de desvió de peatones y nadie se percata del cable. ¿Dónde están las empresas de servicio público que revisen sus cableados? O es que eso nadie lo revisa, ni le hace seguimiento, ni se tienen medidas preventivas.
Hablamos de activar a Cartagena de Indias como destino turístico, ¿pero dónde están las autoridades para brindar las garantías? El gremio de hoteles la da toda, para la reactivación económica, pero ¿dónde está el Distrito, para que esa reactivación sea segura y esto no acurra?
Urgen acciones para que el turismo sea sostenible, seguro y confiable. Nuevamente este tipo de situaciones, dejan una persona muerta, una familia sumida en la tristeza. Sobre este lamentable episodio, no hubo pronunciamiento de la Alcaldía, han pasado ocho días, y aún Afinia no dice, qué ocurrió.



