La prohibición de vender Aguardiente Amarillo en Cundinamarca y Bogotá, mantiene una disputa entre la Licorera de Caldas y la de Cundinamarca, y un trago amargo para comerciantes y consumidores como consecuencia de la restricción que se implementó para evitar la competencia entre ambas empresas que podría incentivar el contrabando departamental y en el peor de los casos la venta del licor adulterado.
Los comerciantes piden que la Gobernación de Cundinamarca deje comercializar el aguardiente en Bogotá.
El Aguardiente Amarillo, producido y distribuido por la Industria Licorera de Caldas, ha tenido gran acogida en el centro del país, situación que estaría afectando a otras marcas de la región.
En julio de 2019, el Departamento de Cundinamarca expidió el Decreto 222, mediante el cual decretó la protección especial al Aguardiente producido por la Empresa de Licores de Cundinamarca. No obstante a este decreto, la Industria Licorera de Caldas ya había recibido un permiso de carácter particular y concreto para distribuir el aguardiente.
El pasado 6 de junio de 2023 la Resolución 797 emitida por la Secretaría de Hacienda del departamento, revocó la autorización de la adición del producto Aguardiente Sin Azúcar Amarillo de Manzanares 24°, para su ingreso al territorio de Cundinamarca.
La Licorera de Caldas estaría evaluando la posibilidad de presentar acciones legales para continuar con la distribución en Cundinamarca.

