Pasó el 2020 y nuestra dignidad quedó pisoteada, el alcalde de Cartagena de Indias William Dau Chamat quien es un hombre en edad y conducta senil, al parecer no tiene capacidad ni de ir al baño solo, pues está en peligro de sufrir una caída como ocurrió la madrugada del uno de enero de 2021.
Dos días después y ante la insistencia de muchos cartageneros que preocupados comenzaron a preguntarse donde estaba el Alcalde, aparece en uno de sus acostumbrados en vivo, en la que explicó lo sucedido y de paso justificaba su inoperancia y falta de capacidad del Gabinete Distrital, culpando al Concejo por la no aprobación de unos proyectos de acuerdo mal proyectados; lo que no es más que una patraña para justificar el manejo desastroso que le ha dado a la ciudad y que la mantienen en la penosa situación que hoy vivimos.
También anunció un enroque algo turbio con el que trata de asegurar el cumplimiento de sus compromisos. cambia a la suspendida Diana Martínez Berrocal, quien era una de las asesoras de confianza de Dionisio Vélez Trujillo y la nombra como asesora de despacho luego de que renunciara al cargo como Secretaria General aun estando suspendida por la Contraloría Distrital, de manera preventiva por el caso de la ex primera dama Cynthia Pérez Amador y en su remplazo nombra a Adelfo Doria quien se desempeñaba como jefe de la oficina de talento humano y hombre de confianza de la ex alcaldesa Judith Pinedo. Nombra también a la asesora jurídica Maria Eugenia Garcia Montes, quien vale la pena recordar era la jefe jurídica del ex alcalde Manolo Duque, en fin ya sabemos de la variedad de raseros del señor Dau. Al buen entendedor pocas palabras, ya vamos entendiendo porque se aplaza y se aplaza la audiencia de la Procuraduría. ¿Será que acaso se prepara el camino a alguna candidatura? Estos movimientos dejan claro que la Alcaldía de Cartagena está en manos de: Pinedo, Araujo y Del Castillo.
Es que parece que Dau sí sabe cómo pagar favores y a quien nombrar en cada cargo, yo pensaba al ver tanto funcionario importado, que no teníamos profesionales idóneos, como el caso del ex secretario de Planeación Guillermo Avila, quien no conocía ni la Avenida Pedro de Heredia, pero eso sí, sabía a quién favorecer con la actualización del POT (Plan de Ordenamiento Territorial). A este funcionario recordemos que en un hecho histórico el Consejo le hizo moción de censura por motivos que ya sabemos, o el gerente de Corvivienda, el Alcalde de la localidad uno, quien también está en proceso por la entrega de implementos de bioseguridad vencidos y con sobrecosto.
Seguimos algarete, y sin expectativa alguna de encontrar un norte. Saquemos nuestra casta guerrera, salvemos a Cartagena de la corrupción y de la neo corrupción.




