Hoy quiero compartir un recomendado para la vida, si queremos vivirla conectados con la espiritualidad y la liberación emocional, poder tener presente estos acuerdos con nosotros mismos nos darán muchos elementos claves para este objetivo. El libro “Los cuatro acuerdos” de Don Miguel Ruiz intenta explicar su manera de superar las creencias que nos limitan en nuestro interior para alcanzar un equilibrio que nos lleve a la felicidad.
Vamos a revisar cada acuerdo teniendo presente que podemos incorporar los cambios necesarios en nuestra experiencia y conectar con otra manera ser y sentir desde la libertad.
Primer acuerdo.
Se impecable con tus palabras. La palabra “impecabilidad” significa que no hagas cosas que vayan en contra de ti, como expresar cosas negativas de ti mismo y de los demás, es importante llevar esa expresión hacia el amor propio y el amor incondicional. Ser impecable es asumir tu responsabilidad personal; cumplir todos y cada uno de tus compromisos (empezando los que asumes contigo, y luego con los demás); y, a la vez, canalizar el don de la palabra en forma constructiva y positiva. Podemos ser esclavos de los que decimos o dueños de lo que callamos, pero hacemos y reafirmamos con cada acción que manifiesta nuestra esencia y ser coherentes.
Segundo acuerdo.
No tomarse nada personal. significa que este paso será crucial para sentirte un ser libre, fuera de la domesticación de la educación, los dogmas y condicionamientos sociales y culturales que arrastras en tu vida.
Este punto no trata de que aceptes todo sin que te impacte, sino que el problema aparece cuando le das entidad a “eso” que dice o hace la otra parte, y dejas que tus emociones se desbalanceen.
Imagínate poder relacionarnos entendiendo que no puedo hacer que otro cambie, que el único universo que puedo cambiar es el mío, es claro que podemos sugerir o guiar pero cada ser ira incorporando a su ritmo lo que desee para su vida sea acorde o no a tu recomendación, sugerencia o guía. Y que además, tú tienes la libertad de vivir desde tu elección, puedes escuchar los consejos muy bien intencionados de tu familia y amigos, pero no estas obligado a seguirlos. Esto es un acuerdo de libertad en el que no tomamos nada personal.
Tercer acuerdo.
no hacer suposiciones. ¿Cuántas veces has pasado días, meses o años elucubrando cuestiones que nada tenían que ver con la realidad de las cosas? O bien, ¿has conocido personas a las que le has dado apenas unos cinco o diez segundos para descartarlas de tu vida?. Todo esto sucede porque supones más de lo que te permiten vivir las experiencias para confirmarte tu percepción formada y sustentada. Suponer algo, en términos de tener un pálpito o corazonada, no es el problema: el asunto es cuando crees que lo que supones es verdadero, incluso sin haberlo chequeado ni observado en perspectiva, ni cotejada información alguna. La clave es preguntar, siempre pregunta al otro su intención y descubrirás la forma de romper la esclavitud de suponer.
Cuarto acuerdo.
Has siempre tu máximo esfuerzo. Cuando hablamos de “ser la mejor versión de uno mismo”, significa que empezarás a vivir tu vida de una manera que tenga sentido para ti, si para ti, no para tu familia o tu pareja. Y con ese poder de ser tú, puedas transformar tu entorno a partir de tus acciones.
Este acuerdo propone que te muevas hacia el rasgo de la excelencia. Hacer el máximo esfuerzo es salir de tu zona conocida, para expandirte un poco más allá, alimentándote de energía para alcanzar un nivel superior de excelencia en todo lo que realices.
Todo lo que se requiere es que hagas, siempre y en todo momento y lugar, tu máximo esfuerzo. Es salir de la comodidad de restarle importancia a las cosas y hacerlas por salir del paso. Es tomar una elección consciente de ser una mejor persona cada segundo de vida, vivir con la tranquilidad de que diste los mejor de ti es un autoregalo liberador, en el que hiciste tu parte.



