La bahía de Cartagena, los cuerpos de aguas internos que se comunican con la Ciénaga de la Virgen hacen parte de los ecosistemas estratégicos de la ciudad, lugares que son parte fundamental de la seguridad alimentaria de los habitantes de esta zona, en razón del desove de la variedad de peces que permitía su cría, reproducción y actividad de pesca artesanal de la cual vivían muchas familias.
La invasión y apropiación constante de los cuerpos de agua, no solo ha reducido el volumen y espejo de esta, sino que ha afectado la vida de los ecosistemas alimentados tanto por la cuenca Ciénaga de la Virgen como por la bahía. Han sido muchas las acciones que han desviado, alterado, disminuido y cambiado la composición físico-químico y contaminación de las aguas.
Lo que en su momento fue una fortaleza por su variedad y economía en la pesca, hoy lo poco que hay en el caso de la Ciénaga de la Virgen ha sido afectado por fungicidas, pesticidas, coliformes, minerales etc. A pesar de la obra de la bocana de marea estabilizadora que permitió el intercambio de las aguas del mar y la dulce de la Ciénaga para que actuara como un estuario con vida. Sin embargo, las obras públicas, los rellenos descontrolados, la falta de oxigenación y tala de las especies arbóreas en las orillas e interior del mangle, redujeron la vida del cuerpo de agua, y todos los canales, ciénagas, lagos, arroyos que la alimentan.
Mayor ha sido el impacto que sufre la bahía de Cartagena, donde no solo el Canal del Dique sedimenta una buena parte de ella, no solo cambiando la textura de sus aguas por la cantidad de desechos que arroja, contaminantes, químicos, que recoge a lo largo y ancho del Rio Magdalena en todo su recorrido y finaliza desembocando en la bahía, sino también la contaminación de toda la industria de Mamonal que impacta con residuos industriales de toda naturaleza, sumado a ello el tránsito de embarcaciones que sin controles apropiados dejan contaminantes, aceites, minerales, etc.
Recientemente una publicación nacional alertó las consecuencias que podría traer para la industria turística y para la economía local, “el hallazgo de plomo, níquel, mercurio por encima de lo permitido normativamente, declarando no solo la calamidad ambiental sino el riesgo para la salud pública”, algunos años atrás se liberó una sustancia de estireno causando estragos en la población tanto isleña como la residente a orillas de la bahía. La puerta de entrada de la economía colombiana no puede solo recibir los perjuicios del crecimiento económico, sino las compensaciones de las inversiones, ajustes tanto normativos, como restricciones de todo aquello que vaya en contra de la calidad de vida y dignidad de los habitantes tanto isleños como de los alrededores y la ciudad de Cartagena.
No negamos los beneficios de contener los más importantes puertos e industrias en su cuenca, solo exigimos el ejercicio de corresponsabilidad que a todos les corresponde, por ello el Gobierno, la industria, los puertos deben pagar la deuda social que durante tanto tiempo de pasividad se ha vivido. No solo se trata de las obras del Canal del Dique que sin más dilaciones debe iniciarse ya, sino a la gran inversión de toda la industria y puertos en los vertimientos y producción limpia.
Es hora de sensibilizarnos y actuar, al Alcalde Distrital le solicitamos actué con decisión para que el POT contemple una política de sostenibilidad ambiental y defensa de los cuerpos de agua, además castigue y que devuelvan quienes se apropiaron de las extensas áreas obtenidas bajo engaños en prescripciones extraordinarias de dominio o si gustan y quieren obtener el justo título que paguen para que con todos los recursos que se puedan recaudar hagamos las obras en déficit que hoy tiene la ciudad, es momento de actuar, estamos frente a una calamidad ambiental, un riesgo para la salud pública y una alarma para el turismo de la ciudad, cómo ciudadanos, consumidores y amantes de nuestras playas, debemos comprometernos con el rescate y protección de nuestro medio ambiente, con la ayuda de cada uno de nosotros. Cartagena si tiene futuro.



