Vivir una experiencia de infidelidad en la pareja es una situación dura y de difícil afrontamiento, debido a que se produce una ruptura de la confianza entre ambas partes; y sin esta confianza, que es uno de los pilares básicos de cualquier relación sentimental, la pareja queda severamente afectada. En cualquier caso, este es uno de los motivos más frecuentes de ruptura; según diversos estudios, solo el 50% de las parejas en las que ha habido infidelidad por alguna de sus partes, consiguen reponerse y salvar la relación.
Los motivos que llevan a la infidelidad son iguales para hombres y mujeres; esto puede sonar contradictorio con algunas ideas preconcebidas del panorama sociocultural machista, pero se ha demostrado en múltiples investigaciones que dentro de las causas frecuentes estaría, el hecho de que Nunca se ha tenido la intención de ser fiel.
Algunas personas simplemente no creen en la monogamia. El hecho de que tengan pareja no implica que pretendan dejar de tener relaciones con otras personas, este es muy frecuente en las relaciones abiertas.
Siguiendo con la lista encontramos La Insatisfacción con la pareja, esta puede ser sentimental, sexual, de atención o de cualquier otro tipo, y ante la sensación de no ser cuidado por la pareja, muchas veces se buscan relaciones con terceras personas que suplan esa carencia en la relación.
Otro aspecto es Creer que ya no hay amor, esto puede surgir como consecuencia de la disminución del deseo y de la actividad sexual. Este proceso es natural en todas las parejas, pero a veces lleva a interpretar que la relación se ha fracturado.
Están también los que necesitan tener compañía y requieren Buscar una alternativa a la actual pareja, para este caso la persona tiene claro que quiere abandonar a la actual pareja, pero busca tener a la próxima asegurada. Hay seres que necesitan reafirmarse por su Sensación de inseguridad personal, esto se da si la persona se siente frente a su pareja menos atractiva, menos inteligente, etc. Aquí la infidelidad sirve como forma de reafirmación personal, al sentirse que está “en el mercado” y que aún es deseable.
De los más frecuentes es la Monotonía en la relación, puede suceder incluso si la relación es valorada positivamente en su conjunto. Aquí, muchas veces se trata simplemente de la necesidad de buscar algún aliciente personal, que le aporte un golpe de emoción a la vida.
En algunos casos existe la Revancha, en este la persona es infiel como reacción a alguna afrenta que se ha sufrido por parte de la pareja. Aquí la infidelidad es una forma de venganza, en la que desquitarse por el trato injusto que se ha recibido. Y de los menos reconocidos pero que he observado en múltiples oportunidades es la Inestabilidad emocional, ya que algunas personas simplemente son infieles debido a que tienen un patrón de personalidad inestable, son individuos con situaciones asociadas a traumas infantiles o que han sufrido abusos en su infancia tienen mayor propensión a ser infieles.
Si miramos detenidamente lo que hace que se origine la infidelidad, en todos los casos la carencia emocional resuena en todos los escenarios, es por eso que que trabajar en nosotros mismos y construir una relación de fidelidad que provenga del amor propio, nos permitiría asumir la responsabilidad de hacernos cargo de los vacíos y temas emocionales pendientes en la relación intrapersonal, que se proyecta en las relaciones interpersonales incluyendo la pareja.
La infidelidad en la pareja es el reflejo de la infidelidad que habita en nosotros frente a lo que somos y los procesos internos que con frecuencia queremos evadir, usando al otro como espejo de nuestras carencias. Ya sea que hayas sido infiel o te hayan sido infiel esto pone de manifiesto un conflicto interno que en la medida en que nos hagamos cargo de este, más allá de lo dolorosa que puede ser la experiencia de vivir una infidelidad independiente de la posición (fuiste infiel o te fueron infiel), esta viene a mostrarnos lo que realmente importa en la vida y es ser feliz de manera real.
Una buena relación no cae del cielo, ella es el fruto del compromiso y trabajo constante de la pareja. Cuando cada miembro de la pareja asume su parte de responsabilidad en su cuota para el éxito o el fracaso de la relación, podrán descubrir en una experiencia como esta, un aprendizaje que según lo incorporado en cada miembro le facilitara el perdón y la transformación del vínculo; mientras que, para otros, aunque haya perdón representara también el cierre de un ciclo y todo ello dependerá de cada persona, el tipo vinculo que construye con su pareja y las condiciones en la que se vivió la infidelidad.
Lo mas importante es que si NO sabes que hacer, busca ayuda especializada que te apoye en el proceso de gestionar tus emociones, frente a las consecuencias de la infidelidad, como la desconfianza, la inseguridad, necesidad de control, humillación y todas las heridas emocionales que surgen a partir de este evento o que se vienen repitiendo de manera recurrente en tus relaciones.
Recuerda que la única persona que puede hacer que tu vida cambie eres tú. Todos podemos vivir con bienestar emocional y amor propio, pero como les mencioné antes, una buena relación no cae del cielo y ser feliz, aunque es gratis, nos cuesta despertar de manera consciente a nuestras necesidades emocionales. Te invito a que sigamos construyendo juntos bienestar emocional.



