Con 14 años ella y 16 él, María Antonieta de Austria y el Delfín Luis, son coronados reyes de Francia, el 10 de mayo de 1774. Se modernizó la Corte asignándoles además, una suma importe acorde a su condición.
Tardaron siete años en consumar el matrimonio, los chismes mal intencionados no paraban. Luis XV, abuelo del joven y María Teresa, madre de María Antonieta, consultaron a médicos de confianza.
Luis, padecía una fimosis (según un informe secreto), causante de un fuerte dolor. «El frenillo sujeta tanto el prepucio, que no cede a la introducción causándole un dolor vivo, por el cual se retrae S.M. del impulso que conviene”. Fue difícil para la reina convencerlo de pasar por el quirófano y sin consumación, fue coronado rey.
Durante el verano de 1777 surge el milagro, el acto es consumado. María Antonieta excitada, relata a su madre: “Estoy feliz. Hace ocho días que el matrimonio está consumado. Deseo quedar pronto embarazada”. Al año siguiente, llegó su primera hija, luego dos varones y otra niña más.
Poseedora de una gran inteligencia y belleza, comentaban que el rey enamorado, cedía ante sus caprichos, permitiéndole manejar el destino de su reinado, nombrando y destituyendo ministros. Las habladurías, intrigas, escándalos, añadidos al desprestigio montado en su contra, tomaron fuerza. El odio y antipatía del pueblo se fortaleció.
Fue acusada de irresponsable, irreflexiva, amante del hermano del rey, sostener relaciones con mujeres. Multiplicar su vestuario, organizar grandes fiestas y partidas de cartas donde apostaban fuertes sumas de dinero, su prioridad.
La estafa que sufrió (1785) el obispo de Estrasburgo, de parte de Jeanne de Valois, por un collar de diamantes que había encargado Luis XV para su amante, provocó un escándalo político-social a la muerte de éste, que implicó a la reina y contribuyó a hundir su imagen pública, ganándose la enemistad de la vieja nobleza.
Napoleón aseguró que fue un detonante a la revolución francesa: visualizó la corrupción de la corte y la precariedad de las finanzas públicas.
Según Stefan Zweig, fue «una de las farsas más descaradas de la Historia», que sirvió como tema de numerosas obras literarias.
El 6 de octubre de 1789 una manifestación llegó a Versalles buscando a los panaderos, rey, reina y delfín. Armados con picos y cuchillos, entraron en palacio, mataron a dos guardias y amenazaron a la familia real, que obligada regresó a París. El 19 de abril (1791), quisieron pasar el Domingo de Ramos en Saint-Cloud, su casa de campo. La multitud les impidió partir. Los reyes decidieron escapar.
Luis XVI fue depuesto, la monarquía abolida (septiembre 21 de 1792), su familia encarcelada en la torre del temple. Allí murió Luis XVII, segundo hijo varón, a los 10 años de edad.
La Convención (26 de diciembre), vota a favor de la muerte de Luis XVI, que fue ejecutado el 21 de enero de 1793.
El 13 de julio, Luis José (8 años), separado de su madre, es obligado a declarar contra ella y su tía Isabel, acusándolas de incitarlo a la masturbación y obligarlo a participar con ellas en juegos sexuales.
María Antonieta, declarada conspiradora y enemiga de la Nación, fue trasladada a una celda aislada como el prisionero 280 (prisión de Conciergere). Fue guillotinada el 16 de octubre de 1793.

