La alta alcurnia de la época, nos privó de conocer la historia de este insigne Presidente, quien por ser negro, se le usurpó el derecho de ocupar su lugar en la galería presidencial de la Casa de Nariño.
El primer y único Presidente afrodescendiente de Colombia, (entre el 25 de enero y el 18 de julio de 1861), nació el 24 de junio (1805) en Sibarco, corregimiento de Baranoa. Falleció en Cartagena de Indias el 16 de julio de 1866. Padres: Tomás Nieto y Benedicta Gil, fabricantes de pabilos.
Según el sociólogo barranquiller Fals Borda, Nieto Gil fue alumbrado “al pie de un árbol de matarratón” durante un viaje de sus padres. “Don Tomás asistió a su esposa y él mismo cortó el ombligo con su macoca”.
Realizó la primaria en Baranoa. Tras la independencia de Cartagena (1811), se trasladaron a la Heroica. Trabajando de escribiente para el canario José Palacio, éste le facilitó el acceso a libros que contribuyeron a su formación autodidacta.
El 13 de septiembre de 1827, se casó María Margaríta y tuvieron un hijo. La boda con la hija de un comerciante español supuso para él, un impulso en la escala social local. Fallecida su esposa, contrajo nuevas nupcias con Josefa Cavero y Leguina.
El 25 de enero (1861), se autoproclamó líder del poder ejecutivo de los Estados Unidos de Colombia. Un gobierno complicado al producirse una revolución en las ciudades de Cartagena, y Barranquilla. Renunció el 18 de julio de 1861 a favor de Mosquera.
Fue, el primer novelista de Colombia. Ingermina o la hija de Calamar (1844), considerada la primera novela del país. Vendrían Los Moriscos y Rosina o la prisión de Changres, ya olvidadas. Autor de las obras Derechos y deberes del hombre en sociedad y Geografía histórica, estadística y local de la provincia de Cartagena.
Participó en la guerra civil de los Supremos, estuvo preso, vivió exiliado cinco años en Kingston (Jamaica). Regresó a Cartagena (1847). Representante a la cámara (1850-1852), Gobernador por elección popular (1854) y Diputado. Se dio a conocer como prestigioso hombre de letras.
Fals Borda, encontró un retrato suyo pintado antes de ser presidente, oculto en las mazmorras del viejo Palacio de la Inquisición, entre papeles, escombros y podredumbre, siglos después. Fals Borda, ya había sacado a la luz, la vida y obra de Nieto.
Cuenta que tras su muerte, enviaron el retrato a París, para ser blanqueado, sin aprobación de los académicos cartageneros. En 1974 reapareció el negro original. Presentado como un general costeño del siglo XIX, fue devuelto a las mazmorras.
En Cartagena no existe estatua alguna. En su casa se encontraba una placa con la leyenda Aquí vivió el presidente Nieto, que fue borrada. En Barranquilla, su única estatua, fue desaparecida. Su nombre, nunca ha figurado en los textos oficiales de la historia de Colombia.
Antes de Morir, Fals Borda le relató a El Nuevo Herald, haber participado en la incorporación del cuadro a una galería de presidentes colombianos del Banco de la República en Bogotá, con la ayuda del entonces gerente, Miguel Urrutia. Una investigación de El Nuevo Herald no encontró ni la galería ni a Urrutia.
Fals Borda: “Mi hipótesis es la de que a Nieto lo excluyen por negro y por costeño”.

