La Humanidad avanza hacia un mundo robotizado y artificial. La función gestante de las madres puede llegar a ser reemplazada o complementada por un sistema de inteligencia artificial que se encargue del proceso de desarrollo de embriones cultivados en laboratorios. Algunas obras literarias y películas nos han brindado una ilustración sobre lo que podría ser una civilización, donde los humanos nunca nazcan, sino que sean fabricados.
Aldous Huxley, en su libro: Brave New World, describe una sociedad, donde los humanos llegan al mundo a través de un cuidadoso proceso de fabricación, en el cual, la reproducción humana ocurre en un criadero conformado por un tubo de ensayo con incubadoras. En este contexto, la obra narra que, en las maquinas del centro de acondicionamiento, los embriones reciben ciertas hormonas y sustancias químicas que los colocan en una determinada categoría dentro de un sistema de castas sociales. Todo está mecanizado, sistematizado, cuidadosamente clasificado.
Actualmente, no estamos lejos de los escenarios de fabricación humana descritos en las obras de ficción. El 17 de octubre de 2019, la BBC había publicado un artículo llamado: “Así es el primer útero artificial que permitirá ‘renacer’ a los bebés”, en el que explicaba que un grupo de médicos y científicos de Países Bajos estaba creando una tecnología para salvar a los bebés prematuros, debido a que es la mayor causa de muerte entre recién nacidos. Se trataba de un útero artificial que estaría a disposición en diez años y que permitiría a los bebés experimentar un “segundo nacimiento”, pasando del útero de su madre al útero artificial.
Los chinos han ido más allá. El pasado 31 de enero de 2022, el South China Morning Post, publicó un artículo titulado: “[c]hinese scientists créate AI nanny to look after embryos in artificial womb”, donde el periodista, Stephen Chen, señala que investigadores de Suzhou desarrollaron un sistema de inteligencia artificial para monitorear y cuidar a embriones que se convierten en fetos dentro de un laboratorio. Según los investigadores, la niñera artificial podría ayudar en el desarrollo de los niños, mediante un dispositivo de cultivo de embriones a largo plazo.
Este útero artificial chino es una gran máquina que contiene compartimientos individuales para fetos. Los bebés serán alimentados como si estuvieran en un útero real y recibirán una mezcla optimizada de líquidos nutritivos. Además, en lo que podría ser un sistema eugenésico escondido, el software mantendrá un registro de la salud del embrión y su potencial de desarrollo, así los padres o los gobiernos podrían desconectar al feto que no tenga proyecciones de ser productivo para la humanidad. En este sentido, el artículo plantea que pueden existir implicaciones éticas y legales sobre el desarrollo humano a través de inteligencia artificial.
La idea de desarrollar humanos artificialmente puede traer ciertas ventajas. Para algunas mujeres, la gestación natural es un proceso largo y agotador. Este nuevo sistema robotizado podría ayudar potencialmente a las madres que quieren tener hijos y que no pueden hacerlo sin usar un sustituto humano. También, los embarazos que representen riesgo para las mujeres o el feto pueden ser salvados a través de este mecanismo.
Por otra parte, entre algunas de las dificultades que este nuevo sistema puede traer se encuentra la deshumanización del proceso de gestación, el mercadeo de fetos, la proliferación de familias disfuncionales, instalaciones de reprobación, islas de clonación, campos de fetos y creación de humanos como máquinas o números eficientes al servicio de otros humanos. Esta realidad la hemos visto en películas de ciencia ficción como La Isla, Matrix y Soy Madre.




