Del 1 al 6 de agosto 2023 se realizará en Lisboa (Portugal) la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ 2023). La capital de Portugal será la capital mundial de la juventud, y sin dudas hay mucha expectativa por unas Jornadas que se realizarán en un momento en que la humanidad está en peligro.
El mismo Papa Francisco lo advirtió a los jóvenes: “Como bien sabéis estamos atravesando tiempos difíciles para la humanidad, que corre un grave peligro. Esto es cierto: estamos en gran peligro” Y no lo dice por invasores extraterrestres, del cual andan muy preocupados los senadores norte americanos. Los peligros a los que se refiere el Santo Padre son muy terráqueos: el terrorismo, la corrupción, la xenofobia, el racismo, las guerras, la destrucción del medio ambiente, las ideologías humanas y socio-políticas contrarias a los valores del evangelio, desigualdades, injusticias, descalificación de los valores espirituales, éticos y morales, fundamentalismos religiosos y ideológicos, las disfunciones familiares y la grave y extremamente peligrosa desvalorización de la vida humana.
Por eso el Santo Padre pidió a los jóvenes: “sed artesanos de la paz a vuestro alrededor y en vuestro interior; embajadores de la paz, para que el mundo vuela a descubrir la belleza del amor, de la convivencia, de la fraternidad, de la solidaridad”. Y aunque dijo que, ante todos estos desafíos, los jóvenes se pueden sentir “desanimados, desiguales, desarmados e impotentes”, les pidió que no tengan miedo y que sean “creativos e imaginativos”. Y añadió “No esperéis hasta mañana para colaborar en la transformación del mundo con vuestra energía, vuestra audacia y vuestra creatividad”, los animó.
“María se levantó y partió sin demora” (Lc 1, 39) Esta es la cita bíblica elegida por el Papa Francisco como lema de la Jornada Mundial de la Juventud. Esta cita del Evangelio de San Lucas, abre el relato de la Visitación. Que se sigue a la Anunciación, que fue el tema de la última JMJ, en Panamá).
En la conversación que mantiene con María, en la Anunciación, el ángel también le dice que su prima, una anciana considerada estéril, estaba embarazada. Es entonces cuando María, después de decirle al ángel: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38), emprende el camino hacia Ein Karem, una aldea cerca de Jerusalén, donde Isabel vivió mientras esperaba el nacimiento de Juan, quien se convertiría en San Juan Bautista.
El lema invita a los jóvenes y toda la Iglesia a una actitud de disponibilidad total e inmediata al llamado de Dios que nos invita a desacomodarnos y a salir de las cuatro paredes herméticas de nuestras parroquias y grupitos pastorales estériles. Además invita a la gratuidad del servicio, ir al encuentro de las necesidades reales de la gente, a ser voz activa ante la destrucción de los valores del evangelio, además, descentralizar las parroquias y diócesis, que sin perder el valor celebrativo y comunitario, deben ir a las periferias donde la gente espera un abrazo, una palabra, una presencia que espeja la fundante vocación y misión evangelizadora y misionera de la Iglesia Católica.
Esperemos que estas Jornadas Mundial de la Juventud en mi hermoso Portugal, sea el impulso y la chispa para iniciar una necesaria revolución dentro de la Iglesia sin renunciar a sus valores y doctrina sustentados e enraizados en la Palabra de Dios. Bem-vindo a Portugal, bienvenidos a la jornada mundial de la juventud.



