Con un deslumbrante despliegue de más de 3 millones 450 mil bombillos LED y 480 figuras decorativas, Cartagena de Indias dio inicio a las festividades navideñas 2024, con lo que se promete como el alumbrado más hermoso del país. En la Plaza de la Aduana, junto al Palacio de la Proclamación y diversos puntos representativos de la ciudad, la Alcaldía iluminó de forma espectacular el Centro Histórico y extendió la magia a 50 puntos en barrios y corregimientos del Distrito, llevando el espíritu de la Navidad a las comunidades más alejadas.
Sin embargo, mientras la capital de Bolívar resplandece con millones de luces y figuras brillantes que engalanan sus calles, el contraste entre este derroche de recursos y las necesidades de la ciudad se vuelve inevitable. 14 mil millones de pesos han sido destinados para este alumbrado, una cifra que ha generado debate sobre la asignación de recursos públicos en una ciudad que enfrenta grandes desafíos sociales, particularmente en el ámbito de la educación.
- La UMAYOR lanza un S.O.S
La Universidad UMAYOR, alma mater de muchos cartageneros de escasos recursos económicos, clama por un presupuesto adecuado para poder ofrecer a sus estudiantes una educación de calidad, algo que hoy parece estar en segundo plano frente al brillante despliegue navideño. La falta de recursos ha generado preocupación entre estudiantes y docentes, quienes denuncian que el presupuesto destinado a la educación sigue siendo insuficiente, mientras que el alumbrado navideño se lleva una parte considerable de los fondos públicos.
A pesar de la belleza del alumbrado, que se extiende por Plaza de la Trinidad, Plaza Santo Domingo, Plaza de los Coches y diversos parques y calles de la ciudad, muchas voces se alzan preguntándose si este gasto es una prioridad en un contexto de pobreza educativa y carencia de infraestructura en las universidades públicas de la ciudad.
El alcalde Turbay Paz, por su parte, defendió el alumbrado como una tradición que une a la comunidad y fortalece el turismo, generando miles de visitantes durante la temporada navideña, lo que podría tener un impacto positivo en la economía local.
- Un contraste de prioridades
No obstante, el derroche de 14 mil millones de pesos en luces y figuras decorativas no deja de generar incomodidad cuando se comparan los beneficios directos de este tipo de inversión con las profundas carencias de otros sectores prioritarios. La UMAYOR, enfrenta serias dificultades para mantener la calidad de la educación superior en la región, mientras que miles de jóvenes cartageneros luchan por acceder a oportunidades educativas dignas.
Este contraste pone en evidencia la creciente brecha entre las inversiones en proyectos de alto impacto visual, como el alumbrado navideño, y las necesidades básicas de los sectores educativos y sociales de Cartagena. Si bien el alumbrado navideño es una iniciativa que embellece la ciudad y fomenta la integración comunitaria, ¿hasta qué punto este tipo de inversiones reflejan una prioridad real para la población que clama por mejoras estructurales en la educación?
- Una reflexión sobre el uso de los recursos públicos
La celebración de la Navidad y el turismo son motores importantes para Cartagena de Indias, pero la comunidad también demanda que las inversiones en infraestructura social, como la educación, la salud y la vivienda, reciban la atención que merecen. El contraste entre el brillo de las luces navideñas y las sombras de la falta de presupuesto en sectores clave para el desarrollo humano plantea un debate necesario sobre cómo se deben distribuir los recursos en una ciudad que busca crecer de manera inclusiva y sostenible.
A medida que las calles de la llamada ciudad heroica se llenan de luces, los ciudadanos no pueden dejar de preguntarse si esta brillantez realmente refleja el bienestar de todos o si es una ilusión pasajera que opaca las verdaderas necesidades que requieren atención urgente.
