El presidente colombiano Gustavo Petro, anunció en las ultimas horas la declaración de estado de conmoción interior y emergencia económica en el Catatumbo, una región afectada por la ola de violencia derivada de los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC. La decisión, comunicada a través de su cuenta en la red social X, busca enfrentar la crisis humanitaria y de orden público que afecta a miles de habitantes de esta convulsa zona del país.
“La revolución solo se puede hacer con el pueblo y sin violencia. Es la paz la bandera revolucionaria porque es la bandera de la vida. Se declara el estado de conmoción interior y el estado de emergencia económica. Espero del poder judicial su apoyo”, expresó el mandatario. Además, subrayó que el despliegue militar estará acompañado por una estrategia de transformación económica de la región.
En el marco de esta declaración, el Gobierno Nacional movilizó más de 5.000 efectivos de la Fuerza Pública al Catatumbo. Según el ministro de Defensa, Iván Velásquez, el objetivo principal de esta operación es garantizar el control territorial y la seguridad de las comunidades que han sufrido los estragos de los enfrentamientos armados.
“Estamos evacuando a los líderes y firmantes del Catatumbo, perseguidos por el ELN. Más de 400 hombres del Ejército Nacional refuerzan el pie de fuerza en los cascos urbanos y rurales”, detalló Velásquez. El ministro enfatizó que esta intervención es una respuesta inmediata para salvaguardar la vida de la población civil, al tiempo que busca reducir la influencia de los grupos armados en la zona.
La declaración de conmoción interior y emergencia económica no estuvo exenta de polémica. Varios sectores de la oposición cuestionaron la efectividad de esta medida y plantearon sus preocupaciones respecto a su implementación.
Carlos Fernando Motoa, senador de Cambio Radical, calificó la decisión del Gobierno como tardía e insuficiente. “El Gobierno siempre llega tarde a solucionar los problemas del país. La conmoción interior no soluciona lo que ocurre en el Catatumbo. Lo que se necesita es mayor presupuesto para el Ministerio de Defensa y políticas contundentes contra los grupos criminales, además de eliminar los cultivos ilícitos”, afirmó Motoa.
Por su parte, Hernán Cadavid, representante a la Cámara por el Centro Democrático, señaló que la medida podría ser utilizada para imponer nuevas cargas fiscales. “La emergencia económica podría convertirse en una excusa para lograr, por vía administrativa, lo que no se ha aprobado en el Congreso, como nuevos impuestos. Esto debe ser revisado con cuidado”, comentó.
El anuncio del presidente Petro abre un nuevo capítulo en la búsqueda de soluciones para el Catatumbo, una región históricamente marcada por el conflicto armado, el narcotráfico y el abandono estatal. Si bien la medida ha generado expectativas de transformación económica y control territorial, también enfrenta el desafío de demostrar su efectividad frente a las críticas y la desconfianza de diversos sectores.
Mientras tanto, las comunidades afectadas esperan que las acciones del Gobierno se traduzcan en cambios reales que les devuelvan la tranquilidad perdida y les ofrezcan oportunidades para reconstruir sus vidas en un entorno de paz y desarrollo.

