Durante 48 horas, Aguadas vivió una intensa operación que no solo se sintió en calles y veredas, sino también en la esperanza de muchas familias que luchan por recuperar sus entornos de la amenaza silenciosa del microtráfico.
La operación “Aguadas Contra el Delito”, liderada por la Policía Nacional con el apoyo de sus seccionales de Investigación Criminal e Inteligencia, no solo dejó como resultado tres capturas importantes y la incautación de drogas, armas y elementos logísticos. También sembró un mensaje claro: en el norte de Caldas, las comunidades no están solas.
Alias “Piquiña”, “Morocho” y “Krilin” son nombres que, según los habitantes de Aguadas, se escuchaban con frecuencia entre rumores de miedo y advertencias. Estaban asociados a puntos de expendio cercanos a entornos escolares y zonas residenciales, donde el temor a represalias impedía muchas veces la denuncia ciudadana.
Con su captura, las autoridades buscan restablecer el control institucional y devolverle a la comunidad espacios que venían siendo cooptados por redes ilegales. La operación incluyó registros en barrios vulnerables como Pantanillo y Renán Barco, donde la venta de droga al menudeo afectaba especialmente a jóvenes y adolescentes.
Este grupo delincuencial organizado, que había extendido su influencia desde zonas rurales hasta sectores urbanos de Aguadas, ha recibido un duro golpe a sus finanzas y logística. En total, fueron incautados más de 2.000 gramos de marihuana, además de cocaína, bazuco, armas y medios de transporte usados en la actividad ilícita.
La captura de alias “Piquiña” y “Krilin” fue acompañada por medida de aseguramiento intramural, mientras que “Morocho” —aunque dejado en libertad— sigue vinculado al proceso judicial.
Más allá de las cifras, lo que se celebra en Aguadas es la posibilidad de volver a transitar por caminos y barrios sin el temor constante al reclutamiento, la adicción o la violencia derivada del microtráfico. Maestros, madres comunitarias y líderes barriales han comenzado a tejer nuevas redes de confianza gracias a estas acciones.
La operación hace parte del plan “Caldas Avanza Más Seguro”, que busca articular fuerzas entre la institucionalidad y la ciudadanía para avanzar hacia entornos más seguros, especialmente para los niños, niñas y adolescentes.





