
Después de la construcción del megacolegio Eutimio Gutiérrez, la comunidad educativa de Simití enfrentaba un nuevo desafío: la distancia entre el casco urbano y la sede educativa, ubicada en las afueras del municipio. Hoy, esa preocupación tiene respuesta: los estudiantes ya cuentan con un moderno bus escolar que facilitará su traslado y mejorará significativamente su experiencia académica.
El nuevo vehículo, tipo megabús, fue recibido con entusiasmo por alumnos, padres de familia y docentes, quienes lo ven como una solución concreta y necesaria. El transporte beneficiará a decenas de estudiantes que diariamente caminaban hasta dos kilómetros bajo el sol o la lluvia para asistir a clases.
Los testimonios no se hicieron esperar. Una estudiante de octavo grado expresó con alegría: “Cuando había plata para la moto, mi mamá me la daba, pero otros días me tocaba caminar. Ahora tomaré mi bus y lo vamos a cuidar, porque es para nuestro beneficio”.
Otro estudiante relató que, a pesar de su entusiasmo por el colegio, los trayectos a pie le causaban dolores físicos al final del día. “Me levanto a las 5 de la mañana y camino casi dos kilómetros. A veces llego a la casa con dolor de piernas. El bus nos ayuda muchísimo”, dijo.
La entrega del vehículo no solo resuelve un problema logístico, sino que refuerza el concepto de una educación verdaderamente accesible. Tener un megacolegio moderno, pero de difícil acceso, limitaba el aprovechamiento pleno de sus recursos por parte de los estudiantes.
«Había mucha alegría por el megacolegio nuevo, pero la comunidad me expuso esa necesidad. Y así como construimos esa gran obra, nos dimos a la tarea, no de traerles un bus, sino un megabús, porque se lo merecen», expresó el gobernador de Bolívar, Yamil Arana durante el acto de entrega a la Alcaldía de Simití, que será responsable de su mantenimiento, operación y programación de rutas. El objetivo es garantizar que el servicio sea continuo, seguro y eficiente.

Durante el acto de entrega, las calles del municipio se llenaron de niños y padres agradecidos, quienes destacaron la importancia del transporte escolar como parte fundamental del sistema educativo. “Una institución moderna requiere más que aulas: necesita rutas seguras, servicios complementarios y condiciones que motiven a los estudiantes. Hoy, damos un paso firme en esa dirección”, aseguró un docente del plantel.
Con esta dotación, Simití completa el ciclo de una infraestructura educativa digna: no solo con salones y tecnología, sino también con las herramientas logísticas que permiten a los estudiantes acceder sin barreras a su derecho a la educación.
El caso de Simití refleja una realidad común en muchos municipios del país: la distancia entre la infraestructura y el acceso real. Resolver esa brecha implica más que construir edificios: requiere escuchar a la comunidad, identificar las necesidades cotidianas y ofrecer soluciones prácticas.
Hoy, Simití cuenta no solo con un megacolegio, sino también con el vehículo que lo conecta con el corazón de su comunidad, asegurando que los estudiantes lleguen a clase con tiempo, ánimo y la energía necesaria para aprender.

