Cualquier termino para éste longevo seudo político es poco, su historial no es muy santo, tiene esquirlas de lo que le gusta, heredado de su bisabuelo Jorge Leyva Urdaneta, un militar de la extrema derecha godo por herencia, que saboreaba la burocracia y el poder político con los golpes de estado, ocupando cargos importantes como ministro de Guerra y presidente interino de Colombia en 1935, una vez renunció el titular Alfonso López Pumarejo.
Lo revelado por el diario El País de España, es lo que encarna un verdadero inquisidor, apátrida…vende patria y traicionero, que aparentaba amor y lo que traía en su maquiavélico cerebro atrofiado era la consecución del poder para beneficio de los que están tras bambalinas, suyo y de su familia, era odio visceral y las famosas cartas donde acusaba a Petro de “problemas de la drogadicción”, no era más que una difamación exabrupta para llegar a lo que ya sabemos, un golpe de estado.
Y la realidad era la siguiente, tomando el audio original del diario El País de España: «Hay que sacar a ese tipo. Ese tipo presidiendo las elecciones las presidenciales que están por celebrarse en 2026… es que, además, el orden público se desbordó. Eso no puede suceder, sino con un gran acuerdo nacional, en donde tiene que estar, ELN, los del Clan del Golfo. (…) Yo he hablado con los gremios más importantes (…). Es que aquí han venido los del Clan del Golfo, una vaina muy jodida. Este país va al despeñadero”. Y también incrimina al congresista republicano de USA Mario Díaz-Balart, a la vicepresidenta Francia Márquez, al senador Miguel Uribe Turbay y a la periodista y candidata presidencial Vicky Dávila, quien en una alocución pasada expresaba “…nuestras fuerzas armadas…van hacer los que le toca…y no lo que les mande un supuesto comandante en jefe que quiere violar la constitución”, ellos según Leyva como posibles participantes del entramado golpe de estado
En Colombia ya es normal observar las triquiñuelas de los que no están en el poder, la extrema izquierda y la extrema derecha quieren el poder a costa de lo que sea, y si nos retrotraemos al siglo XIX, se presentaron 5 golpes de estado, y en el siglo XX, 4 ruidos de sable, normalmente por cívico-militares, como el de Gustavo Rojas Pinilla el 13 de junio de 1953.
Por efectos del mismo bumerang político, en mayo de 1957 los mismos generales obligaron al dictador Pinilla a deponer el mando, y llegaron al poder una junta militar, encabezada por cinco generales Luis Ordóñez, Gabriel París, Rubén Piedrahita, Deogracias Fonseca, y Rafael Navas Pardo.
La historia de ruidos de sables continuó y militares con ansias de mando adeptos a Rojas Pinilla, quisieron devolverlo al poder, pero otros sectores cívicos-militares se aliaron con liberales y conservadores, y lograron controlar el nuevo golpe, para dar inicio a lo que desafortunadamente para unos y afortunadamente para otros, se llamó, el Frente Nacional.
Durante los gobiernos de Alfonso López Michelsen, Julio César Turbay Ayala, Belisario Betancur y Virgilio Barco, se escucharon voces oscuras queriendo un golpe militar, promovidos principalmente por conservadores y militares, alegando diferentes inconformidades.
Para el ex presidente Iván Duque, la presión de la extrema derecha fue impresionante, pidiéndole seguridad del estado y estabilidad institucional, decretar la militarización de ciudades y la conmoción interior, similar a los efectuados en cuatro oportunidades para los ex presidentes César Gaviria y Álvaro Uribe, intentando fomentar la idea de golpes de estado civil-militar, que afortunadamente no se dieron.
A Leyva Durán, le debe caer con todo rigor el peso de la ley, y lo peor de la historia es el silencio preocupante de los ex presidentes…y ello deja mucho que decir y pensar…



