El Carmen de Bolívar ya no se lamenta: se organiza, se planta y grita con fuerza. Este martes 8 de julio, su gente tomará las calles en una protesta masiva que busca exponer al país los oscuros capítulos de corrupción, abandono y mentiras que hoy los condenan al atraso.
El blanco de la indignación tiene nombre propio: Dumek José Turbay Paz, exgobernador de Bolívar y actual alcalde de Cartagena, señalado por múltiples sectores sociales como responsable de los «elefantes blancos» que asfixian al municipio: un alcantarillado inservible y un aeropuerto fantasmal, que no han hecho más que devorar recursos públicos sin entregar beneficios reales.
Durante su mandato como gobernador, Turbay adjudicó dos megaobras que vendió como símbolos del desarrollo regional. Hoy, son símbolos del fracaso institucional:
- El alcantarillado, vital para la salud pública, no solo nunca entró en funcionamiento total, sino que fue recibido y certificado como “terminado”, pese a sus múltiples fallas, ausencia de operador y hallazgos por más de $27.000 millones.
- El Aeropuerto Montemariano, proyectado para conectar el Caribe con el resto del país, nunca despegó. Invirtió más de $15.000 millones, y lo que queda es maleza, concreto agrietado y abandono.
“Nos vendieron progreso y nos dejaron ruinas. Mientras ellos ascienden políticamente, nosotros seguimos en la miseria”, denunció un líder de la Veeduría Ciudadana, la cual ha recibido amenazas por visibilizar estos casos.
Este 8 de julio, a las 10:00 a. m., la comunidad se concentrará en el Parque Central y luego marchará hasta la Troncal de Occidente, donde bloquearán un carril como símbolo de resistencia civil. Se instalarán mesas temáticas de rendición de cuentas con la presencia confirmada de autoridades del orden local, regional y nacional.
“No queremos más paños de agua tibia. Queremos responsables tras las rejas y las obras funcionando. Queremos dignidad y justicia”, exigen desde diferentes Veedurías.
La comunidad, respaldada por documentación y denuncias públicas, ha puesto sobre la mesa una cadena de contratos que huelen a corrupción:
- Contrato AB-OC – 008-2017 (Alcantarillado): Proyecto inconcluso, sin operación, con fallas graves. Un “elefante blanco” de $27 mil millones.
- Aeropuerto Montemariano: Pista fantasma con inversión millonaria. Ningún vuelo. Ningún beneficio.
- Contrato de Transporte Escolar: Presuntas irregularidades y condiciones precarias para menores.
- Contrato del PAE (Programa de Alimentación Escolar): Fallas graves en la prestación del servicio. Niños sin alimento ni garantías.
- Contrato Transversal Montes de María: Iniciativa para víctimas del conflicto que quedó en el aire.
- Corredor La Esperanza: Mal ejecutado. Ha provocado accidentes.
- Proyecto de Energía Fotovoltaica: Promesas de energía para comunidades rurales que nunca se cumplieron.
La jornada del martes no será solo protesta. Será memoria, reclamo y exigencia. El Carmen de Bolívar no está solo. Las voces se multiplican y las miradas del país estarán puestas en esta tierra que decidió alzar la frente y exigir que las promesas incumplidas no queden impunes.


