La inseguridad en las vías que conectan a Sincelejo con sus corregimientos volvió a encender las alarmas este fin de semana, tras una serie de denuncias publicadas por El Meridiano de Sucre sobre reiterados atracos y hurtos en corredores estratégicos de acceso rural y periurbano de la capital sucreña.
Según los reportes ciudadanos, los hechos se concentran en sectores como la vía a Las Palmas, La Gallera, Bremen, la bajada al Páramo y a La Palmira, La Garita, San Luis y Chocho, entre otros tramos frecuentados a diario por caminantes, ciclistas, deportistas, trabajadores informales y habitantes de zonas rurales que se movilizan hacia el casco urbano.
Las denuncias coinciden en una modalidad recurrente: hombres armados, en su mayoría movilizados en motocicletas, aprovechan la baja afluencia de personas, la escasa iluminación y la limitada presencia institucional para cometer robos, especialmente en horas de la mañana y al final de la tarde. Teléfonos móviles, bicicletas, dinero en efectivo y mercancía de vendedores ambulantes figuran entre los elementos más hurtados.
Habitantes de estas zonas aseguran que la situación no es nueva y que, desde hace varios meses, los atracos se han convertido en un riesgo permanente para quienes transitan por estas vías. “Ya se sabe cuáles son los puntos peligrosos y a qué horas no se puede pasar tranquilo”, señalaron algunos afectados, quienes piden mayor acompañamiento de las autoridades.
Aunque en el casco urbano de Sincelejo se han reportado avances en materia de seguridad, líderes comunitarios advierten que las zonas periféricas y los accesos corregimentales siguen presentando altos niveles de vulnerabilidad. La falta de patrullajes constantes y de puestos de control móviles figura entre las principales preocupaciones expresadas por la ciudadanía.
Expertos en seguridad consultados coinciden en que estos corredores requieren estrategias diferenciadas, basadas en análisis territorial, inteligencia preventiva y presencia sostenida de la Fuerza Pública, debido a sus características geográficas y a la dinámica de movilidad que registran.
La situación también empieza a tener efectos colaterales en la vida cotidiana: la disminución de actividades deportivas al aire libre, afectaciones a la economía informal y restricciones en la movilidad de trabajadores y campesinos que dependen de estas rutas para su sustento diario.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial específico sobre los sectores señalados, aunque se espera que, en articulación con la Alcaldía de Sincelejo, se evalúen medidas para reforzar la seguridad en estas vías y atender las denuncias ciudadanas.
Mientras tanto, el llamado de las comunidades es a que la seguridad no se concentre únicamente en el centro de la ciudad, sino que se extienda de manera equilibrada a los accesos rurales y corregimentales, considerados hoy como algunos de los puntos más críticos en materia de orden público en la capital sucreña.




