La Universidad de Sucre atraviesa uno de los momentos más tensos de los últimos años tras una jornada caracterizada por protestas estudiantiles, decisiones institucionales y el inicio de investigaciones por presuntas irregularidades en el manejo administrativo.
Los hechos se desarrollaron en medio de movilizaciones al interior del campus, donde estudiantes realizaron una Asamblea General para abordar inquietudes relacionadas con el funcionamiento institucional, particularmente en torno al sistema de puntos salariales. Este mecanismo, utilizado en la asignación de ingresos docentes, ha sido señalado en distintos espacios como objeto de revisión.
Tras la asamblea, un grupo de estudiantes se dirigió a instalaciones académicas en busca de información adicional. De acuerdo con reportes conocidos durante la jornada, no se habrían generado respuestas inmediatas, lo que derivó en el incremento de la tensión y en acciones de protesta, entre ellas el cierre de accesos al campus universitario.
Como resultado, la comunidad estudiantil declaró una asamblea permanente con cese indefinido de actividades académicas, condicionando el restablecimiento de las clases a decisiones que puedan adoptarse desde las instancias directivas de la institución. En paralelo a los hechos registrados en el campus, la gobernadora de Sucre, Lucy García Montes, en su calidad de presidenta del Consejo Superior de la universidad, convocó formalmente a este órgano con el propósito de analizar la situación interna. Según el comunicado oficial, la reunión busca abrir espacios de diálogo, revisión institucional y concertación frente a los acontecimientos recientes.
De manera simultánea, la Contraloría General del Departamento de Sucre anunció el inicio de una actuación especial de fiscalización tras la radicación de una denuncia relacionada con presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos. El proceso tiene como objetivo verificar los hechos, establecer eventuales responsabilidades fiscales y garantizar la correcta administración del patrimonio institucional.
La actuación del organismo de control introduce un componente adicional a la coyuntura, al tratarse de un proceso que podría derivar en determinaciones de carácter fiscal, en caso de confirmarse inconsistencias.
La situación actual ha generado impactos en el desarrollo normal de las actividades académicas y administrativas, mientras se mantiene la expectativa frente a las decisiones que adopte el Consejo Superior y al avance de las investigaciones en curso.
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Por el momento, la Universidad de Sucre permanece en un escenario de alta tensión institucional, con procesos simultáneos en el ámbito académico, administrativo y de control fiscal que serán determinantes en el desarrollo de los próximos días.



