Bogotá. La Fiscalía General de la Nación avanzaría en las próximas horas en la imputación de cargos contra el general en retiro Eduardo Zapateiro Altamiranda, excomandante del Ejército Nacional, en el marco de la investigación por presunto acoso sexual que ha cobrado relevancia pública en los últimos meses.
Según información conocida recientemente, la diligencia se adelantaría ante instancias del Tribunal Superior de Bogotá, dentro de un proceso que se encuentra en fase preliminar pero que empieza a entrar en una etapa procesal clave: la formalización de cargos por parte del ente acusador.
La investigación tiene origen en denuncias conocidas desde 2025, cuando salieron a la luz supuestos mensajes enviados por Zapateiro a Liliana del Pilar Zambrano, pareja del coronel José Luis Esparza, en los que —según el testimonio de la denunciante— se evidenciaría un patrón de conductas insistentes e inapropiadas durante el tiempo en que el oficial activo ejercía como comandante del Ejército.
De acuerdo con esas versiones, los contactos habrían ocurrido entre 2021 y 2022, incluyendo mensajes reiterados sin justificación laboral y, posteriormente, nuevas comunicaciones incluso después del retiro del oficial, lo que habría generado incomodidad y preocupación en la presunta víctima.
- Reacciones y postura del investigado
El general (r) Zapateiro ha negado públicamente las acusaciones, calificándolas como infundadas y sugiriendo que podrían tener motivaciones políticas. En declaraciones recientes, aseguró que su “conciencia está tranquila” y que los señalamientos estarían relacionados con el contexto electoral hacia 2026.
El caso también ha generado reacciones en el ámbito político. El presidente Gustavo Petro se refirió a las denuncias tras la divulgación de los presuntos chats, cuestionando las conductas señaladas, en medio de un ambiente de alta polarización.
- Un caso con implicaciones institucionales
Más allá del componente judicial, el proceso ha reavivado el debate sobre el manejo de denuncias de acoso dentro de las Fuerzas Militares y el uso de posiciones de poder en contextos jerárquicos.
Algunos elementos del caso también han estado vinculados a decisiones administrativas previas, como la salida del coronel Esparza de la institución, la cual fue cuestionada judicialmente y ha sido mencionada dentro del contexto de la denuncia.
- Etapa procesal y garantías
La eventual imputación no implica una condena. Se trata de una fase en la que la Fiscalía presenta formalmente los cargos, permitiendo al investigado ejercer su derecho a la defensa. A Zapateiro le asisten plenamente las garantías constitucionales, incluyendo la presunción de inocencia y el debido proceso.
Será en las siguientes etapas —eventual acusación y juicio— donde se definirá si existen responsabilidades penales con base en las pruebas que sean valoradas por la justicia.
- Un caso en desarrollo
El proceso se da en un contexto más amplio en el país, donde múltiples denuncias de acoso sexual en distintos sectores han generado mayor presión institucional para avanzar en investigaciones y judicializaciones.
Por ahora, el caso Zapateiro entra en una fase decisiva que será observada tanto por su impacto jurídico como por sus implicaciones en la relación entre poder, institución militar y responsabilidad individual.
La Fiscalía no ha emitido aún un pronunciamiento definitivo sobre la imputación, y se espera que en las próximas horas se conozcan detalles formales de la audiencia.



