Pereira concentra el mayor número de víctimas mortales, mientras Cali, Quibdó, Manizales y Armenia enfrentan graves afectaciones. Equipos de rescate trabajan en varios puntos críticos ante el riesgo de que el balance de víctimas continúe aumentando.
Colombia enfrenta una de las emergencias naturales más graves de los últimos años tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del territorio nacional este lunes 10 de agosto. Un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales) reporta al menos 132 personas fallecidas y más de 570 heridas, aunque las autoridades advierten que la cifra podría aumentar a medida que avanzan las labores de búsqueda y rescate.
El movimiento telúrico se registró a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, de acuerdo con la información suministrada por el Servicio Geológico Colombiano. El sismo tuvo una profundidad aproximada de 103 kilómetros y sus efectos se sintieron con intensidad en amplias zonas del centro y occidente del país.
- Pereira, epicentro de la tragedia
Pereira concentra hasta ahora el mayor número de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según el balance conocido durante la noche. La capital de Risaralda enfrenta además múltiples emergencias, entre ellas el colapso de estructuras y daños en infraestructura estratégica.
Entre los hechos más graves se encuentra la situación registrada en el Megacable, donde inicialmente fueron reportadas 16 personas atrapadas, mientras organismos de socorro trabajan en diferentes puntos críticos. El Aeropuerto Internacional Matecaña permanece cerrado debido a afectaciones en su infraestructura, lo que ha obligado a suspender las operaciones aéreas mientras se evalúa la magnitud de los daños.
- Cali también enfrenta una emergencia crítica
Cali es otra de las ciudades más afectadas por el terremoto. Autoridades locales reportaron el colapso de varias estructuras, algunas de ellas con personas atrapadas, mientras los organismos de emergencia adelantan labores de búsqueda y rescate.
La magnitud de la emergencia llevó a mantener en alerta roja a Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia. De acuerdo con los reportes disponibles, decenas de edificaciones han colapsado y varios aeropuertos del suroccidente y el Eje Cafetero han tenido que suspender temporalmente sus operaciones debido a los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
- El balance podría aumentar
Uno de los principales desafíos para las autoridades durante las próximas horas será establecer la dimensión real de la tragedia en municipios y zonas rurales cercanas al epicentro. El balance entregado por Asocapitales corresponde principalmente a las capitales departamentales, por lo que todavía falta consolidar información proveniente de municipios y localidades donde también se reportan daños en viviendas, edificaciones, hospitales, vías, aeropuertos y redes de servicios públicos.
La prioridad de los organismos de socorro está concentrada en localizar y rescatar a personas que permanecen atrapadas bajo los escombros, además de garantizar atención médica a los heridos y establecer condiciones de seguridad para evitar nuevas víctimas.
- Gobierno activa respuesta nacional
Ante la dimensión de la emergencia, el Gobierno nacional declaró la emergencia nacional y activó mecanismos de coordinación para atender las zonas más afectadas. El presidente Abelardo de la Espriella asumió la conducción de la respuesta institucional y ordenó el despliegue de equipos y autoridades hacia las regiones golpeadas por el terremoto.
La emergencia continúa en desarrollo, mientras las autoridades avanzan en la evaluación de daños y los equipos de rescate trabajan contrarreloj en los lugares donde todavía podrían encontrarse sobrevivientes. La cifra de 132 fallecidos es, por ahora, un balance parcial y podría modificarse en las próximas horas.



