María Hernández Morales, oriunda de Talaigua Nuevo, Bolívar, viajó a Bogotá para visitar a su compañero sentimental en la cárcel La Modelo. Lo que debía ser un encuentro íntimo terminó en tragedia. La Fiscalía reveló detalles estremecedores del feminicidio y documentó un historial de amenazas, intimidaciones y control por parte del agresor.
Un encuentro conyugal que terminó en muerte. María Hernández Morales, una mujer oriunda de Talaigua Nuevo, Bolívar, fue asesinada presuntamente por su compañero sentimental durante una visita en la cárcel La Modelo de Bogotá. El caso tiene un agravante que causa profunda indignación: el señalado feminicida ya estaba pagando una condena de 21 años y cuatro meses de prisión por intentar asesinar a otra de sus exparejas.
La Fiscalía General de la Nación reveló nuevos detalles del crimen ocurrido el pasado 22 de agosto, cuando María ingresó al centro penitenciario para encontrarse con William Rafael Martínez Alvarino, con quien sostenía una relación sentimental desde hacía aproximadamente cinco años. Minutos después, la mujer fue encontrada sin vida.
De acuerdo con la investigación, el hombre habría sometido a María a una violenta agresión física, ejerciendo fuerza sobre la parte superior de su cuerpo y uno de sus brazos para reducir su capacidad de defensa. Posteriormente, habría utilizado maniobras de estrangulamiento y sofocación que le ocasionaron la muerte.
Lo más perturbador de la investigación es que el crimen no habría sido un episodio aislado de violencia. La Fiscalía documentó que durante los últimos dos años de la relación, Martínez Alvarino habría mantenido comportamientos reiterados de control, intimidación y vigilancia sobre la víctima.
Según el ente acusador, el hombre le exigía compartir la pantalla de su teléfono celular para revisar conversaciones y contactos. También le imponía videollamadas nocturnas y cuando salía de su vivienda, con el propósito de supervisar sus movimientos y conocer con quién se relacionaba.
A esto se sumaban humillaciones, insultos y acusaciones constantes de infidelidad. Incluso, habría amenazado con quitarle la vida si ella llegaba a establecer una relación sentimental con otra persona.
- Ya había intentado matar a otra mujer
El antecedente judicial de Martínez Alvarino hace todavía más estremecedor este caso. En 2018 fue condenado a 21 años y cuatro meses de prisión por tentativa de feminicidio contra una anterior compañera sentimental.
Según los antecedentes conocidos, el 13 de diciembre de ese año habría atacado con un arma cortopunzante a esa mujer en su vivienda, en Bogotá. Pese a permanecer privado de la libertad por ese delito, mantenía una relación sentimental con María y recibía sus visitas periódicamente.
La Fiscalía le imputó ahora el delito de feminicidio agravado. El procesado aceptó los cargos y un juez de control de garantías le impuso una nueva medida de aseguramiento en establecimiento carcelario, adicional a la condena que ya cumple.
La muerte de María Hernández Morales deja un profundo dolor en su natal Talaigua Nuevo, Bolívar, donde su historia ha causado consternación. La mujer dejó tres hijos pequeños, que ahora enfrentan la ausencia de su madre en circunstancias particularmente dolorosas.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las alarmas frente a la violencia de género, las amenazas y las conductas de control que pueden preceder a un feminicidio. También plantea interrogantes sobre las condiciones de seguridad y los controles durante las visitas íntimas en los establecimientos penitenciarios.
María viajó desde Bolívar para encontrarse con el hombre con quien mantenía una relación. Nunca imaginó que aquella visita terminaría convirtiéndose en el último encuentro de su vida.



