Colombia está de luto por la muerte de Antonio Navarro Wolff, uno de los protagonistas de la historia política contemporánea del país y figura clave en el proceso de paz que permitió la desmovilización del Movimiento 19 de Abril (M-19) y su incorporación a la vida política legal.
El fallecimiento del dirigente político fue confirmado este domingo 1 de noviembre por sus familiares, mediante un comunicado en el que informaron que murió a las 2:42 de la tarde, a los 78 años. «Con profundo recogimiento y dolor, le informamos a sus amigos, amigas y a todas y todos los colombianos que nuestro amado Antonio Navarro Wolff falleció a las 2:42 de la tarde de hoy, 1ro de noviembre», señala el mensaje divulgado por sus allegados.
La familia manifestó que desea realizar la despedida en la intimidad del hogar y agradeció las expresiones de solidaridad recibidas tras conocerse la noticia. También anunció que este lunes dará a conocer el momento en que quienes deseen podrán acompañarlo en su último recorrido. «A nuestro querido Antonio, el Hombre de la Paz, lo llevaremos siempre en lo profundo de nuestros corazones», concluye el comunicado que no informa las causas de su fallecimiento.
Nacido en Pasto, Nariño, el 9 de julio de 1948, Navarro Wolff fue ingeniero sanitario de la Universidad del Valle y realizó estudios de posgrado en ingeniería industrial y ambiental. Su trayectoria estuvo marcada por una transformación política que lo llevó de la militancia en el M-19 a convertirse en uno de los principales referentes del tránsito de esa organización insurgente hacia la participación democrática.
Durante la década de los ochenta alcanzó posiciones de liderazgo dentro del movimiento. En 1985 sobrevivió a un atentado con una granada que le ocasionó graves heridas y la amputación de una pierna. Pese a las consecuencias físicas del ataque, continuó su actividad política.
En 1990, tras el asesinato de Carlos Pizarro Leongómez, candidato presidencial del M-19, Navarro asumió la candidatura presidencial de ese movimiento. En las elecciones de ese año ocupó el tercer lugar, en medio de uno de los períodos más violentos de la historia política colombiana.
Su participación en las negociaciones que condujeron a la desmovilización del M-19, concretada el 9 de marzo de 1990, marcó un capítulo fundamental en su trayectoria y en el proceso de incorporación de antiguos combatientes a la institucionalidad.
- Protagonista de la Constitución de 1991
Uno de los momentos más trascendentales de su vida pública llegó con la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, escenario en el que compartió la presidencia de ese organismo con Álvaro Gómez Hurtado y Horacio Serpa Uribe. Desde allí participó en la construcción de la Constitución Política que reemplazó la Carta de 1886 y transformó el marco institucional colombiano.
Posteriormente, ocupó importantes responsabilidades en el Estado: fue ministro de Salud durante el gobierno de César Gaviria, alcalde de Pasto entre 1995 y 1997, representante a la Cámara por Bogotá, senador de la República y gobernador de Nariño entre 2008 y 2011. Su recorrido político también estuvo ligado a los debates nacionales sobre la paz, la participación ciudadana, la democracia y las transformaciones institucionales del país.
Con su muerte desaparece una figura que atravesó algunos de los episodios más determinantes de la historia reciente de Colombia: desde la confrontación armada y las negociaciones de paz hasta la construcción de la Constitución de 1991 y el ejercicio de las más altas responsabilidades públicas.



