El operativo se desarrolló en zona rural de Nóvita. Entre los siete fallecidos estaría alias ‘Álex’ o ‘Canoso’, señalado como tercer cabecilla de la subestructura Edwin Guzmán Martínez.
Un contundente golpe contra las estructuras armadas del Clan del Golfo se registró en el departamento del Chocó, donde una operación militar dejó siete presuntos integrantes de esa organización muertos y uno más capturado.
La acción de las Fuerzas Militares se realizó el pasado 28 de octubre en zona rural del municipio de Nóvita, en el sur del departamento, y habría representado un importante revés para la estructura criminal, particularmente por la posible muerte de uno de sus principales mandos.
Entre los fallecidos estaría Jason Arley García, conocido con los alias de ‘Álex’ o ‘Canoso’, señalado por las autoridades como el tercer cabecilla de la subestructura Edwin Guzmán Martínez del Clan del Golfo.
- Alias ‘Álex’, en la mira de las autoridades
De acuerdo con la información divulgada por la Presidencia de la República, García habría tenido bajo su coordinación actividades armadas y financieras de esta organización ilegal en el suroeste de Antioquia y el sur del Chocó.
Las autoridades lo relacionan presuntamente con homicidios selectivos, reclutamiento de menores de edad, desplazamientos forzados y extorsiones, además de actividades asociadas al narcotráfico y la explotación ilícita de yacimientos mineros.
Su posible muerte constituye uno de los resultados más relevantes del operativo, debido al papel de mando que, según los organismos de seguridad, habría desempeñado dentro de esa estructura.
- Arsenal y explosivos en poder de los presuntos integrantes
Durante el desarrollo de la operación militar, las tropas incautaron un importante arsenal que incluía diez armas largas, una pistola, un lanzagranadas M203, municiones, explosivos y elementos de intendencia. El material quedó a disposición de las autoridades competentes para los respectivos procedimientos judiciales.
Tras conocerse los resultados de la acción militar, el presidente Abelardo de la Espriella ordenó mantener la ofensiva contra el Clan del Golfo, con el propósito de impedir la reorganización de sus estructuras y fortalecer las condiciones de seguridad para las comunidades afectadas por su presencia.
El resultado operacional representa un nuevo episodio de la ofensiva militar contra esta organización criminal, cuya capacidad armada y presencia territorial continúan siendo un desafío para las autoridades en varias regiones del país.



