Ante la Junta Directiva de la entidad presentó renuncia irrevocable el gerente del Hospital Universitario del Caribe, Nicolás Chedraui, bajo argumentos de presiones externas.
Chedraui, quien fue encargado por el gobernador de Bolívar, Vicente Blel, para garantizar la prestación del servicio optimizando recursos financieros, administrativos y técnicos, manifestó ser objeto de ataques personales en su contra como panfletos con información falsa y presiones personales por parte de anónimos y miembros de algunas de las empresas afectadas en la reestructuración del Hospital.
Entre las razones principales de los ataques estaría la eliminación de sobrecostos en la contratación del personal de salud a través de distintas bolsas de empleo y la optimización en los gastos de funcionamiento de la institución hospitalaria.
Manifestó que durante su gestión, el Hospital consiguió una estabilidad financiera, debido a la negociación de diferentes contratos que no eran favorables para el Hospital. También se logró habilitar el servicio de todos los pisos de la institución.
La entidad hospitalaria se encontraba con un déficit operacional de $10.497.051.241, y luego de seis meses de gerencia, tuvo un superávit operacional de $14.066.533.501 y un superávit del ejercicio de $15.219.225.852.
