Con la instalación simbólica del primer tubo, arrancó oficialmente la construcción del sistema de alcantarillado en El Guamo, Bolívar, una obra largamente esperada por los habitantes de este municipio. Se trata de una intervención de alto impacto sanitario, ambiental y social, que busca mejorar las condiciones de vida de 4.435 personas, reducir focos de enfermedades y abrir paso al desarrollo urbano.
La ejecución, que tendrá una duración estimada de 17 meses, cuenta con una inversión de $20.142 millones, aportados en su totalidad por el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio.
El proyecto contempla una infraestructura moderna y funcional que garantizará una recolección y tratamiento adecuado de aguas residuales. Entre sus principales componentes se encuentran:
- Sistema de tratamiento: incluye un desarenador y una laguna de estabilización.
- Sistema de recolección: redes, pozos de inspección y conexiones domiciliarias.
- Obras complementarias: caseta de operación y cerramiento perimetral.
La distribución del presupuesto refleja el enfoque técnico de la obra: 93,7 % para ejecución de obras físicas y 6,3 % para labores de interventoría, necesarias para garantizar calidad y cumplimiento.
- También puede leer: 🔥ZC | La bomba de tiempo que dejó Dumek Turbay en El Carmen de Bolívar
Con esta intervención, El Guamo se une a los otros cinco municipios de Bolívar donde actualmente se construyen sistemas de alcantarillado: San Juan, Calamar, San Estanislao, Barranco de Loba y Tiquisio.
Más allá de los tubos y las zanjas, la obra representa un paso fundamental para eliminar vertimientos a cielo abierto, erradicar malos olores, controlar enfermedades gastrointestinales y dignificar la vida en los barrios del municipio.
Durante el acto de inicio, el gobernador Yamil Arana Padauí y el alcalde local Javier Angulo destacaron la importancia del proyecto no solo en términos de salud pública, sino también de desarrollo urbano.
Además de mejorar el entorno, el nuevo sistema permitirá planificar mejor la expansión del casco urbano, impulsar proyectos de vivienda, y facilitar futuras obras de infraestructura en el municipio.
“El alcantarillado es una de esas obras que no se ve, pero que cambia todo. Es salud, es dignidad, es calidad de vida”, dijo un habitante del barrio La Candelaria que asistió al evento.
El Guamo, históricamente rezagado en temas de servicios básicos, empieza a cerrar una brecha estructural que por años limitó su progreso. Con esta obra, el municipio se encamina hacia un futuro más limpio, ordenado y saludable.

