Últimamente he estado pensando mucho en una frase de Chateaubriand, que sirve como antesala al “Libro de las ilusiones” del escritor estadounidense, Paul Auster. “El hombre no tiene una sola y única vida, sino muchas, enlazadas unas con otras, y esa es la causa de su desgracia”. Esta frase parece tener mucha mayor coherencia si la aplicamos a la vida de los líderes políticos de todo el planeta, en cuanta reseña de medios o redes alusivas a ellos, encontramos millones de caras, por eso nunca sabremos quienes son de verdad. Pero no planteo esto como un juicio, al final a todos nos pasa a veces, que dependendiendo de con que pié nos levantamos le ponemos la cara a la vida. Pero ellos deberían tener más cuidado, al fin y al cabo tienen todas las miradas encima, y lo que decidan puede afectar a millones.
No puedo estar más de acuerdo con el Mayor General Jorge Luis Vargas Valencia, Director General de la Policía Nacional de Colombia, quien afirmó en el programa La Noche del canal internacional NTN24: “el delito no tiene nacionalidad”, duele la inseguridad que vive Colombia en todas las latitudes, es demasiado triste la premutara partida del patrullero Edwin Caro a manos de un delincuente, nada, absolutamente nada justifica la violencia y mucho menos que alguien tome la vida de alguien, más si es inocente.

Que tristeza que la alcaldesa de Bogotá se preste para sembrar más xenofobia de la que ya ofrecemos como país, no se nos puede olvidar que así como nuestros hermanos venezolanos han exportado algunos delincuentes, han exportado millones de vidas ejemplares que construyen sociedad hombro a hombro al lugar que llegan, no nos queda ni cinco de bien a los colombianos, tachar de delincuentes de manera generalizada a las personas por su nacionalidad, o es qué se nos olvidan las cientos de miles de “joyitas” que hemos repartido nosotros a lo largo y ancho del planeta, por no mencionar los “grandes trofeos”, que tenemos aquí en todas las estadios de la sociedad.
En términos generales es preocupante lo que estamos viviendo como planeta, lideres de opinión de todas las esferas están sembrando odio y más odio, inclusive en temas que parecieran superados, pero no es verdad, el resentimiento y la bendita costumbre de no ver el plano general de las cosas, nos llevan a ser generadores de violencia al convertirnos en jueces de todo lo que pasa a nuestro alrededor, sin contemplar todos los ángulos, y tomando como referencia para asentar nuestra postura, muchas veces sin darnos cuenta, las canalladas y mentiras de unos cuantos.
La vida te da sorpresas, y a mi me ha dado unas sorpresas maravillosas al permitirme ser amigo de hermanos venezolanos cuyas vidas son ejemplares, seres cuyos sueños hoy impulsan la vida de muchos de manera positiva en nuestro país y en el mundo entero, ojalá seamos conscientes de la desgracia tan inmensa que vive nuestro hermano país, y lo duro que ha sido para la gran mayoría de nuestros hermanos tener que abandonarlo todo para empezar de nuevo, gracias al dictador de Maduro y sus secuaces.
Ojalá valoremos como país, lo que tenemos, y entre todos empecemos a construir la paz que soñamos, no es a punta de procesos de paz, ni de disputas políticas que lo vamos a lograr, es reconciliándonos con nosotros mismos y trabajando por nuestros sueños.



