Estamos viviendo un periodo que, en mi caso al menos, nunca me imaginé vivir. Si ya hablar de inspiración quedaba cuesta arriba, hoy la cumbre del Everest está a la mitad de mi cuesta imaginaria, pero mientras haya vida, ¡allá vamos!
Esta noche escuchando unas de mis canciones favoritas, ily (I love you baby) de Surf Mesa ft. Emilee, y, Let´s Love de David Guetta y Sia, que de paso se las recomiendo, tuve la inquietud de pedirle a los Ángeles que le mandara a quienes me leen un mensaje, acto seguido me fui por uno de mis tesoros mejor guardados, el tarot de los Ángeles de, Diana Cooper, luego de restregármelo en el pecho y poniéndole toda mi fuerza con la esperanza de que una recomendación poderosa llegara, ante la carencia de inspiración que acabo de revelarles, mezclé las cartas y saqué la carta. Supongo que ya desperté la inquietud que habita en todos, o en la mayoría, así que aquí va:
Carta Aspiración: Es hora de elevar tus aspiraciones, si tienes en la mira lo mediocre, apunta a lo soberbio. Estírate para realizar todo tu potencial y sostén visiones poderosas. Encuentra la sabiduría dentro de ti, lo que te permite aspirar a lo grande y glorioso. Entonces expande tus zonas confortables de manera que puedas explorar tus sueños. Los Ángeles te aconsejan para que nunca te conformes con menos de lo que tu increíble espíritu humano puede lograr o merecer. Pídele ayuda a tus ángeles y ellos te orientarán e inspirarán a elevar tu conciencia y vivir en un nivel superior. Deja que tu espíritu remonte vuelo y apunte a lo divino. Afirmación, esta sirve para que cierres los ojos, tomes aire profundo y la repitas mentalmente un par de veces, o si puedes, grítala a todo pulmón, Aspiro a lo grandioso y lo glorioso.
Increíble, ¿verdad?, pero así llegan llegan los mensajes del Universo, de la manera menos esperada, quizá para muchos carezca de sentido, pero en este punto no me preocupa si a alguien le llega este mensaje como los Testigos de Jehová, tocando la puerta los domingos, porque ese alguien de seguro, pasará de largo por estas líneas, como quien no queriendo escuchar esa visita inesperada de domingo, se hace el que no está en casa.
Colombia nos necesita, y nos necesita con actitud de aspiración, por eso no pude encontrar más atinado el azar de este mensaje. Aspiremos a lo grandioso, alejemos el miedo, el odio y la envidia, busquemos nuestro centro para que podamos ser refugio a quienes atraviesan momentos de angustia, ya no solo por la pandemia del Covid-19, sino también por la pandemia del inconformismo y de la incertidumbre, repliquemos las cosas buenas, ya las malas tienen suficientes mensajeros, no nos prestemos al juego de sembrar dudas, seamos sensatos y sobretodo, pensemos en el autocuidado, resguardemos nuestra voluntad para que no sea manipulada por nada, ni por nadie.
Con que uno de nosotros no siga alimentando la polarización, el juego empezará a detenerse, el país y el mundo nos merece felices; la adversidad real es suficiente, los políticos pasarán, pero nuestros corazones pueden quedar desgastados si nos conectamos con quienes para desestabilizar al sistema, terminan desestabilizándolo todo.



