Es Vedrá, pirámide de roca o escultura piramidal con 382 metros de altura, se situó a casi dos kilómetros de la costa suroeste de Ibiza. Rodeada de secretos, mitos y cabras, es uno de los mayores misterios del Mediterráneo.
Un islote con propiedades mágicas de acumulación de energías, que hace 10.000 años se separó de Ibiza porque se le dio la gana, o por efecto de las mareas y la erosión. Según la leyenda, ejerce de guardián de la Isla, resguardándola con su energía misteriosa.
A mediados del siglo XIX, el misionero carmelita Francisco Palau permaneció durante algunos periodos meditacionales, en algunas cuevas que esconde Es Vedrà. Sus escritos reflejan sus experiencias explicando extraños sucesos, como apariciones marianas. Ha sido la persona que permaneció más tiempo sobre su superficie.
Este enigma, la convirtió en uno de los lugares más visitados por lugareños y turistas que en la década de los setenta atraídos por el boom del hipismo, llegaban a Ibiza en busca de paz y libertad.
No cabe duda del atractivo imponente del lugar, aunque los ibicencos con humor comentan que los hippies y sus «viajes», dieron motivo a difundidos y misteriosos avistamientos.
No es menos comentado, que investigadores de hechos paranormales han afirmado haber visto eventos inexplicables cerca del islote, tales como extraños ruidos metálicos bajo el agua, luces rodeando el islote haciendo extrañas figuras tanto sobre como bajo el agua, mientras las brújulas de las embarcaciones enloquecían.
Se cree, que cerca del islote, existe una base submarina para ovnis, que las energías místicas, son extrañas corrientes de energía que los ovnis usan como combustible. Es Vedrá podría ser, un lugar de repostaje y recarga de naves alienígenas.
Algunos libros, recogen testimonios de pescadores asegurando haber visto luces entrar y salir del agua, incluso verlas pasar por debajo de sus barcos y a buzos, escuchar ensordecedores y extraños ruidos metálicos.
Es Vedrá, ha sido comparada con las piedras de Stonehenge, las pirámides de Egipto y las estatuas de la isla de Pascua. Su poderosa magnética energía que abraza a la isla de Ibiza, es el motivo de fenómenos extraños como la desorientación de palomas mensajeras al pasar por ese islote.
Uno de los mitos, es un extraño triángulo de las Bermudas en el Mediterráneo, situado entre las costas de Denia (Valencia) y Mallorca. El tercer vértice está en el islote de Es Vedrá.
El 11 de noviembre de 1979, un avión comercial con 109 pasajeros, se dirigía de Salzburgo a Tenerife, con escala en Mallorca. Al pasar por las proximidades de Ibiza, dentro del citado triángulo, el piloto Francisco Javier Lerdo de Tejada y su tripulación observaron que tres luces rojas y un OVNI, se dirigían hacia la aeronave.
El piloto aumentó la altitud a la altura de Ibiza. Las extrañas luces hicieron lo mismo. Tras pedir información a las torres de Madrid y Barcelona y tras el peligro que podían causar las luces, el piloto aterrizó de emergencia en el aeropuerto de Manises (Valencia). El Ovni desapareció. Primera vez que un avión realizaba un aterrizaje de emergencia por culpa de un OVNI. Un hecho constatado que generó expectación en España e Ibiza en particular, ya que fue visto desde tierra, en el cielo de la isla.



