Esto de las “monarquías” politiqueras en Cartagena y Bolívar, no es nada nuevo; pero la diferencia entre las de ahora y las que se acabaron, es que las de antes, eran un poco más decentes, más disimuladas, con un poco de más vergüenza, y sus miembros no eran cualquieras alegrones badulaques como los que hoy sus impedidos progenitores, sin recato alguno, postulan para que se sienten en un escaño del Congreso de la República a ganarse $52 millones y a iniciarse en el oscuro mundo de la corrupción.
William Montes y Vicente Blel, exconvictos, han tomado de manera indigna en Bolívar y Cartagena, al otrora prestante Partido Conservador Colombiano, como trapito de cocina, en un tiempo, con la anuencia de quienes lo han dirigido, y hoy, mucho más, cuando el señor Blel es el dueño y señor de este Partido desde que logró poner a su hija, Nadia, como su presidenta, con el apoyo, nada más y nada menos, que de su expresidente Efraín Cepeda.
Hace ya cierto tiempo en Cartagena y Bolívar, los exsenadores, William Montes y Vicente Blel, impedidos para participar en política, optaron por el modelo “monárquico” para permanecer vigentes y con poder en la administración pública a través de la transferencia hereditaria de su politiquería y sus votos mal habidos a sus esposas, exesposas, amantes, novias, hijos, hijastros, sobrinos, hermanos, tíos, y cuanto familiar se preste para que en cualquier momento aparezca metido en cualquier “lío”.
A Vicente Blel, el viejo, el que fue médico, creo que ya no le queda familiar para poner a aspirar a cargos de elección popular, que es donde a él le sirven, fundamentalmente. A Nadia, la tiene en el Senado desde el 2014, es decir, desde hace 11 años; a la que dicen que su hija, pero con otro apellido, Juliana Aray, la tiene en la Cámara desde el 2022; a Vicentico, su hijo, lo puso como gobernador de Bolívar entre 2020-2023; y él, el propio “monarca” Vicente Blel, fue senador, y por el Partido Liberal, durante tres periodos consecutivos entre 1998 y 2010; hasta que en enero de este año la Corte Suprema de Justicia le declaró la muerte política.
Pero el poder, ya no “monárquico” de Vicente Blel, en Cartagena, se extiende al Concejo Distrital, donde los concejales, Rafael Meza Pérez, David Caballero y Luz Marina Paria no sólo le deben la curul a Blel, también le deben obediencia; situación que llega hasta la Alcaldía de la Localidad-2 o Localidad de la Virgen y Turística y hasta la Junta Administradora de esa misma Localidad.
Pero si hay alguien más habilidoso y que supera a Blel en el estilo “monárquico” politiquero en Bolívar y Cartagena, ese es William Montes, el exsenador conservador y ex yerno de Nicolás Curi y también ex convicto que salió bastante “avispado”, pero que no pudo con la Corte Suprema de Justicia, que por estar juntándose con los paramilitares en “Ralito”, en junio de 2012, “le cortó” las alas políticamente declarándolo muerto político; llevando a cobijarse bajo “las polleras” de la difunta Enilse López Romero, conocida como la “La Gata”, quien terminó fortaleciéndolo económicamente, y a través de terceras personas, empoderándolo políticamente.
El estilo “monárquico de William Montes arranca cuando contrae matrimonio con Marta Curi Osorio, la hija del difunto alcalde de Cartagena Nicolás Curi. Esta unión marital lo fortaleció políticamente, llevándolo de la Asamblea Departamental de Bolívar a la Cámara de Representantes.
En esta instancia, William Montes hace nombrar a su hermano Fabián Montes, como gerente de Caprecom en Bolívar-la EPS de Telecom, la cual termina enterrando. Para este mismo tiempo, en la Secretaría de Agricultura de Bolívar, siendo Gobernador Miguel Navas, Montes nombra al incompetente de su hermano, Evelio Montes; y a su hermana Alida Montes, siendo Curi Alcalde, la hace nombrar directora del Dadis; a Janet Montes, en la Esap.
Cumplido un periodo en la Cámara de Representante como militante del Partido Conservador, Montes “brinca” al Senado con el aval del Movimiento Conservador de Andrés Pastrana, “Nueva Fuerza Democrática”, y sale elegido, haciendo nombrar en la Dian de Cartagena, a Héctor Merlano Garrido, quien junto con su tío Emeterio Montes terminaron “enredados” en un “lio” de unas telas que habiendo sido capturadas de contrabando en aguas internacionales del Caribe, terminaron perdiéndose, originando una controversia judicial.
El “Poder Monárquico” de William Montes lo ha llevado a elegir a su hermano Evelio Montes, como Diputado a la Asamblea Departamental de Bolívar, a sus sobrinos Andrés Montes Celedón, y a su exesposa Marta Curi Osorio, a la Cámara de Representantes; últimamente, a su cuñado, como dicen, “de abajo”, Fernando Niño Mendoza, a quien también hizo elegir como Concejal de Cartagena; pero todo indica que este proyecto no va más por rompimiento conyugal. Recientemente, William Montes, apoyó a Javier Royo Curi, el primer hijo de Marta Curi en su primer matrimonio, que, en su intento de llegar al concejo de Cartagena, fracasó. Pero hoy, la máxima osadía de Montes, el exsenador y ex convicto es lanzar a la Cámara de Representantes a su imberbe y alocado hijo, Miguel Montes Curi. Cuanto irrespeto.
¿Y el resto, los que sudan los votos, los que se gastan las zuelas de sus zapatos, los que ayudan a limpiarles la imagen a Montes y a Blel, los que han estado por siempre al lado de ellos “chupándole rueda”, “lamboneandole” todo el tiempo, qué pasa con ello? ¿No hay oportunides para ellos? Que se olviden.



