
En una apuesta decidida por transformar desde adentro los territorios históricamente excluidos, la Gobernación de Bolívar encendió motores con la primera jornada de una intervención social integral en El Pozón, uno de los barrios más densamente poblados de Cartagena.
El arranque del programa Justo Bolívar dejó una cifra poderosa: más de 700 personas recibieron atención gratuita en salud, justicia y servicios institucionales, en lo que fue solo el primer paso de una estrategia que busca cerrar brechas, empoderar comunidades y tejer confianza entre la ciudadanía y el Estado.
“Vamos a tocar la puerta de los vecinos de este querido barrio para llevarles los servicios de la administración”, dijo el gobernador Yamil Arana, quien personalmente supervisó la jornada y reiteró que esta intervención es más que simbólica: es una forma de justicia social.
Durante la jornada, liderada por la Escuela de Gobernanza y Liderazgo bajo la dirección de Javier Posada, los habitantes del barrio accedieron a una oferta institucional inédita en un mismo espacio: medicina general, pediatría, optometría, pruebas de laboratorio, citologías, atención jurídica, asesorías de SISBEN, actividades para jóvenes y niños, e incluso servicios de belleza.
“Yo estuve en varios puntos: consulta general, prueba de VIH, optometría, belleza, consultorio jurídico, SISBEN… en todos esos pude recibir atención. Todo en un mismo lugar”, relató Luz Marina Muñoz, una vecina del barrio, sorprendida por la amplitud y calidad de la atención.
Aunque el departamento tiene proyectado invertir 13.000 millones de pesos en infraestructura para El Pozón, el gobernador dejó claro que no basta con ladrillos y cemento.
“Queremos que la transformación comience a ser integral, que la gente sienta que los acompañamos y les llevamos soluciones reales, palpables. Esta es una intervención con rostro humano”, expresó Arana.
Este enfoque ha sido recibido con entusiasmo por los líderes barriales, quienes ven en esta estrategia una respuesta directa a sus clamores.
“Le pedimos al gobernador que lo más urgente eran estas campañas e intervenciones sociales para nuestros jóvenes. La prioridad es trabajar en la prevención, porque no queremos más jóvenes involucrados en hechos de violencia”, afirmó Donaldo Salas, líder comunitario.
La intervención se desplegará en cuatro jornadas consecutivas durante junio, cada una con un enfoque específico:
- 13 de junio: Desarrollo económico y empleabilidad
- 20 de junio: Recuperación y dotación del centro del adulto mayor
- 27 de junio: Campañas de ornamentación y embellecimiento de espacios comunitarios
Aliados clave como la Cámara de Comercio de Cartagena, el Sena, Comfenalco, agencias de empleo y universidades se suman a la estrategia para garantizar un abordaje integral y sostenible.
Para la Gobernación de Bolívar, Justo Bolívar no es un evento aislado, sino el inicio de una metodología replicable en otros barrios vulnerables. El programa plantea una forma distinta de gobernar: desde el territorio, con escucha activa y soluciones concretas.
“Justo Bolívar fue creado con el propósito de acercar la institucionalidad al territorio. Que los ciudadanos puedan acceder de manera rápida y efectiva a sus derechos, especialmente en temas de justicia”, explicó Javier Doria, secretario del Interior.
El impacto de esta jornada no se mide solo en cifras, sino en la esperanza que siembra en uno de los sectores más olvidados de Cartagena. Lo que ocurrió en El Pozón fue un mensaje claro: el Estado está dispuesto a caminar por las calles donde más se le necesita.
Porque cuando la institucionalidad se hace presente no solo con inversiones, sino con servicios y sensibilidad, la transformación deja de ser una promesa y se convierte en una realidad palpable para quienes más la necesitan.



