Con orgullo, emoción y sentido de patria, 76 jóvenes –39 mujeres y 37 hombres– dieron el primer paso en su camino como auxiliares de Policía al jurar bandera en la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez.
Caldas. En una ceremonia cargada de simbolismo y esperanza, 76 jóvenes caldenses reafirmaron su compromiso con el país al realizar el Juramento a la Bandera, dando inicio oficial a su servicio como auxiliares de Policía dentro del Curso 007 de la Compañía Francisco José de Caldas. El acto se llevó a cabo en el emblemático campo de paradas de la Escuela de Carabineros Alejandro Gutiérrez, en presencia de familiares, autoridades y miembros de la institución.
Este momento no solo marca el comienzo de una etapa importante para estos jóvenes, sino que también representa la renovación del compromiso de la Policía Nacional con el desarrollo de líderes comprometidos con la seguridad, la convivencia ciudadana y el trabajo comunitario.
La coronel Liliana Andrea Jiménez Falla, comandante de la Policía en Caldas, lideró el acto protocolario y resaltó con vehemencia el valor de esta decisión: “Este juramento no es solo un acto formal. Es la promesa de servicio de hombres y mujeres valientes que han elegido un camino de entrega por su comunidad, que serán puente entre la ciudadanía y la institucionalidad”.
Lo emotivo de la jornada no solo estuvo en las palabras, sino en los rostros emocionados de los nuevos auxiliares y sus familias. Cada uno de ellos representa una historia de sueños, disciplina y esperanza. Muchos vienen de zonas rurales del departamento, con el deseo de aportar a la transformación de sus comunidades desde el uniforme, el respeto y la legalidad.
Durante su servicio, los auxiliares apoyarán labores de prevención, control, pedagogía ciudadana y acciones institucionales en municipios estratégicos de Caldas. Su rol será esencial para fortalecer el tejido social y consolidar territorios más seguros y cohesionados.
La Policía Nacional, a través de sus programas formativos, ratifica su apuesta por preparar a jóvenes íntegros, con liderazgo, vocación de servicio y fuertes valores éticos. Esta nueva generación de auxiliares no solo representa una fuerza operativa, sino también un símbolo de renovación y cercanía con la ciudadanía.
Finalmente, la institución extendió un profundo agradecimiento a las familias de los auxiliares, reconociendo que el respaldo del hogar es el pilar que sostiene la valentía de quienes hoy abrazan la bandera como un compromiso de vida.



